Dos padres de alumnos Marcet explican por qué siguen llevando a sus hijos a los cursos intensivos.

Pablo Álvarez Pincay y Alberto Trigo Maestre llevan años llevando a sus respectivos hijos a los cursos intensivos Marcet, pero nunca habían tenido la oportunidad de conocerse. Por eso les hemos sentado ante nuestras cámaras. Para que intercambien sus impresiones y expliquen por qué siguen viniendo a Barcelona pese a la distancia geográfica que les separa de la capital catalana.

“Empiezas buscando fútbol, pero una vez que estás aquí encuentras algo más”, comenta Pablo. “Mis hijos han experimentado una evolución que va más allá de lo deportivo. Han aprendido a convivir y han madurado bajo todos los puntos de vista. Es una experiencia muy enriquecedora. Ojalá de pequeño mis padres me hubieran llevado a un sitio como éste”.

“Estoy maravillado con la evolución de mi hijo”, añade Alberto. “Lo noto más que nada cuando vuelve a jugar con su equipo de toda la vida y sobresale. Pero eso es lo de menos. Mi fin es que él disfrute, que se lo pase bien y que conozca a gente… Y él me lo paga de la mejor manera, con una sonrisa. ¿Y qué más puede pedir un padre que ver a su hijo feliz?”

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