Peyton Manning (Denver Broncos), Sergio Asenjo (Villarreal CF) y Stephen Curry (Golden State Warriors).

Hay molestias físicas que en lugar de acabar con una carrera parecen impulsarla.

Muchas lesiones tienen consecuencias nefastas para un deportista y su trayectoria profesional. Otras, en cambio, parecen funcionar como trampolines hacia el éxito. Tanto en el fútbol como en otros deportes. Es el caso de Sergio Asenjo, capaz de acumular partidos con el Villarreal y con la Selección Española tras sus cuatro operaciones de rodilla. O de Stephen Curry, que ganó dos títulos NBA y varios premios como jugador más valioso (MVP) con los Golden State Warriors pese a sus 14 lesiones de tobillo. O de Peyton Manning, el quarterback de los Denver Broncos que logró hacerse con una Super Bowl cuatro años después de sufrir múltiples operaciones cervicales.

Las cuotas de éxito alcanzadas por estos deportistas después de sufrir graves lesiones parecen milagrosas, pero en realidad tienen una explicación. ¿Cuáles son las claves de la pronta recuperación de estos grandes atletas? ¿Cómo se pueden afrontar con éxito unas lesiones crónicas que en otros casos se acaban arrastrando de por vida?

Parar máquinas

Para empezar, la rapidez en el diagnóstico es fundamental. Sólo así es posible trabajar en la recuperación desde el primer minuto. “Hay que empezar a trabajar en la recuperación en el momento mismo en que notemos algún dolor”, asegura a ‘The Washington Post’ Greg Smith, entrenador de los Washington Capitals de la NHL: “La mayoría de lesiones que sufren los deportistas de alto rendimiento ha de ser atacada rápidamente por el método DHCE [RICE, según siglas en inglés]: Descanso, Hielo, Compresión y Elevación“. En ocasiones el deportista quiere seguir pese al dolor, pero no es ésta la opción más sabia. Ante una lesión, siempre hay que parar máquinas y actuar con juicio.

“No hay que perder tiempo”, confirma Rodrigo Revilla. El readaptador de la Academia de Alto Rendimiento Marcet también señala que el protocolo de atención a deportistas lesionados tiene que ser interdisciplinario. “Todo el cuerpo técnico tiene que intervenir en el proceso de recuperación, desde los entrenadores a los analistas pasando por los fisioterapeutas”, explica Revilla en esta entrevista que publicamos hace meses en nuestra web:

Otro factor clave en la gestión de una lesión son las consecuencias psicológicas para quien tiene que quedarse en el dique seco. Cuando un deportista profesional queda apartado del terreno de juego no sólo puede suponer que se corte momentáneamente su progresión. El parón forzado también le priva de algo que le identifica como persona, puesto que alrededor del deporte suele girar toda su vida. Muchas lesiones acaban hundiendo la autoestima del atleta, lo cual puede complicar extremadamente la recuperación sin un correcto apoyo psicológico y motivacional.

El parón causado por las molestias físicas ha de ser vivido como una oportunidad más que como un acontecimiento negativo. En palabras de Asenjo: “Siempre saco todo lo positivo a todo lo que me pasa. Sé que soy el que soy por lo que me ha tocado vivir y madurar”. En esta entrevista concedida a ‘Marca’, el portero del Villarreal CF no considera las lesiones como un obstáculo, sino como una oportunidad. Asenjo es lo que es también gracias a las lesiones. No a pesar de ellas.

Superación y perseverancia

La clave es sacarle el máximo partido a un parón forzado y entenderlo como una ocasión única para aprender y progresar. Los readaptadores y todo el cuerpo técnico Marcet afrontan las lesiones desde esta perspectiva de superación, perseverancia, motivación y paciencia. “Tenemos que entenderlo como un proceso de aprendizaje constante”, explica Revilla. “Por ejemplo, el jugador lesionado puede aprovechar el tiempo para dedicarse a tareas que normalmente no realiza tan a menudo, como sesiones de táctica, videoanálisis o psicología deportiva”. Una lesión no es una pérdida de tiempo, sino todo lo contrario. Es una oportunidad para rebotar con más fuerza.

“Siempre la afronto de forma optimista. Siempre tengo la esperanza de recuperarme antes de lo previsto”, comenta Stephen Curry. El cinco veces All Star de la NBA ha perdido la cuenta de sus lesiones al tobillo, pero siempre trabaja codo con codo con los médicos y el equipo técnico de su equipo para volver a la cancha cuanto antes. Curry nunca abandona las concentraciones durante el proceso de recuperación, y eso es clave para seguir concentrado y motivado. Dejar de lado la dinámica grupal diaria es uno de los mayores errores que puede cometer un jugador lesionado. El deportista siempre tiene que sentirse parte del grupo y tener un objetivo a corto o a largo plazo.

Reaprender a jugar

Para muchos, la gestión de las lesiones es la parte más complicada de una carrera deportiva. “Las cirugías en el cuello fueron lo más difícil que me tocó vivir como jugador”, recuerda Peyton Manning, de los Denver Broncos. Su lesión cervical afectó los nervios de su brazo derecho. “Perdí la sensibilidad en la punta de los dedos, en mi agarre. Fue un desafío en lo físico”, contó el quarterback a ‘Marca’: “Pero eso fue: un desafío, una prueba… Quería ver si podía superarlo, si podía trabajar y mantener una buena actitud. Necesité mucha ayuda por parte de mi familia, mis doctores y mis entrenadores. Todos ellos me ayudaron y creo que logré pasar esta prueba”.

Manning tuvo que acostumbrarse a jugar de forma distinta. Fue como reaprender a jugar. Así poco a poco las cosas mejoraron. Así Manning volvió al césped durante 4 años más, hasta los 40. Y así se convirtió en el único quarterback en ganar la Super Bowl con dos equipos distintos, demostrando a todo el mundo cómo se recupera de una lesión un auténtico profesional.

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