Los alumnos Marcet explican por qué el éxito personal tiene que pasar por el compañerismo.

¿Cómo destacar individualmente en un deporte de equipo? Todos los futbolistas se hace esta pregunta. Y más durante su etapa formativa, cuando los entrenadores les piden sacrificarse en el campo, ponerse a disposición del conjunto, evitar protagonismos. ¿Implica eso renunciar a sobresalir de los demás? ¿En qué medida se puede demostrar personalidad y carácter sin dañar al equipo?

Federico Sburlati y Héctor Mejía buscan la respuesta a estas preguntas en el vídeo que encabeza esta página. Los dos alumnos de la Academia de Alto Rendimiento Marcet están de gira en el corazón de España para enfrentarse a equipos como Atlético de Madrid, Getafe o Cultural Leonesa. Durante el viaje reflexionan sobre el espíritu de equipo y llegan a la conclusión de que el éxito personal pasa inevitablemente por el sacrificio individual.

“Si no hay una buena relación con mis compañeros es imposible que las cosas me salgan bien”, explica Héctor. Según el mediocentro hondureño, para triunfar hay que tener “paciencia” y evitar todo tipo de personalismos. Está de acuerdo Federico, portero italiano en su segunda temporada con Marcet: “El espíritu de equipo es fundamental. La clave es vivir como una gran familia. Lo que tus compañeros te pueden dar tiene un valor enorme. Sin eso es extremadamente complicado llegar lejos en el fútbol”.

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