Cada vez más clubes se interesan por la aplicación de las Nuevas Tecnologías a la formación deportiva

Hay muchas formas de aprender fútbol. Pero no tantas de aprender fútbol inteligente. Una de ellas pasa sin duda por las Nuevas Tecnologías, auténtica punta de lanza de la metodología Marcet. Los extraordinarios resultados obtenidos en Barcelona gracias a la utilización de aparatos de última generación en las sesiones de entrenamiento llama cada vez más la atención de clubes y centros de formación. Entre ellos, la Arandina CF.

“Hemos venido a traer aquí el trabajo que normalmente realizamos en Barcelona”, explica
Franco Sanchírico, director del Departamento de Nuevas Tecnologias Marcet. “Hemos
movilizado a nuestros analistas para que en Aranda puedan conocer esta nueva forma de enseñar fútbol inteligente. Es un tipo de trabajo distinto, que no se suele ver en ningún lado”.

“Queremos que el jugador, antes de recibir el balón, sepa cuál es el próximo paso”

En el vídeo que encabeza esta página, el propio Sanchírico detalla las tecnologías utilizadas
durante esta experiencia. Como las “reaction goals”, porterías cuyos postes se iluminan mediante control remoto de tal forma que el entrenador pueda decidir en todo momento qué portería se enciende, con qué color y en qué momento. “Fomentamos que el chico, antes de recibir el balón, esté pendiente del próximo paso que tiene que dar. Esto es fundamental para que el jugador se acostumbre a jugar con la cabeza levantada”, comenta Sanchírico: “También buscamos que haya competición entre los alumnos, para que puedan vivir una situación que se asemeje lo más posible a un partido. Así sube el nivel y aumenta la velocidad de ejecución”.

reaction-goals

Un jugador de la Arandina chuta a una de las “reaction goals”.

El Departamento de Nuevas Tecnologías Marcet también utiliza cámaras de 360º, que permiten trabajar distintos objetivos -sobre todo para porteros- a través de un software específico. “Los alumnos tienen la oportunidad de ver todas sus acciones nada más llevarlas a cabo. La cámara de 360º permite al analista corregir a los alumnos no sólo a nivel técnico, sino sobre todo a nivel de espacio y de tiempo”.

A estos aparatos se suman la cámara super lenta, utilizada sobre todo para analizar acciones técnicas, y el “strobe training”, un entrenamiento con unas gafas que ciegan completamente al jugador durante un tiempo determinado antes de devolverle la vista durante una fracción de segundo para luego volver a sumirlo en la oscuridad. Así una y otra vez hasta que el jugador aprenda a focalizarse mejor en su objetivo.

“Me ha gustado mucho lo que nos han hecho probar y cómo nos han corregido”, cuenta Álvaro Pascual, uno de los chicos de la Arandina que pudo hacer el entrenamiento con las Nuevas Tecnologías. “Me han ayudado muchísimo para que en los entrenos y en los partidos lo pueda hacer mejor”. Al fin y al cabo se trata de afinar la toma de decisiones para progresar en situaciones reales de juego. “El objetivo final”, explica Sanchírico, “es que el jugador lo comprenda todo, y que no haga las cosas solamente por hacerlas”.

 

Compartir