“José, más a la derecha. Tobia, ponte en la fila de abajo”. Los alumnos Marcet están a punto de viajar a Zaragoza y el director técnico está colocando a los miembros de la expedición para sacar una foto de familia antes de subir al autocar.
En la capital aragonesa les espera un rival de nivel, y la tensión se nota en la cara de algunos jugadores, aunque el momento de la foto siempre es una ocasión para relajarse y echarse unas risas con los compañeros.
Un total de tres equipos posa para la cámara. Dos de ellos se enfrentarán al Zaragoza. El tercer conjunto se verá las caras con el Cuarte, a poca distancia de la Ciudad Deportiva del club maño.
José Vidal no parece preocupado. Tiene experiencia y sabe lo que es competir al máximo nivel, pero lleva menos de un mes en Barcelona. El partido de esta tarde contra el Real Zaragoza es sin duda el encuentro más complicado desde que el delantero peruano llegó a España.
“Soy de la provincia de Lima y en las últimas temporadas he militado en la Universidad San Martín de Porres (USMP)”, explica José. Es un equipo joven, fundado en 2004, pero que no ha tardado mucho en asentarse en la Primera División del país andino, donde se ha hecho con tres títulos nacionales.
Mientras sus compañeros trasladan al bus la comida y todo el material de la expedición, José destaca con orgullo que la USMP también participó en la Copa Libertadores. “Estoy con ellos desde marzo de 2016, pero inicialmente estaba en el equipo de reservas”, recuerda el delantero. “En noviembre 2016 me subieron al primer equipo y pude jugar una decena de partidos en Primera División”.
Gracias a su experiencia, José está acostumbrado a citas exigentes, como la de hoy contra el Zaragoza. “Pero nunca tengo que olvidarme que estoy aquí para aprender. Aquí todo es más rápido que en Perú… El juego, la pelota… Todo es mucho más rápido y tengo que acostumbrarme a este ritmo”.
En el autocar, los alumnos Marcet intentan descansar durante las tres horas de viaje que les separan de su destino. Al lado de José se sienta Fabrizzio Bianco, otro peruano que llegó a Barcelona en las últimas semanas. Están en el mismo equipo y han sido los dos elegidos para jugar el partido de esta tarde con un sensor GPS colocado en su espalda que ofrecerá importantes datos estadísticos al cuerpo técnico.
En realidad José aún no sabe si será titular contra el Zaragoza. “Nos lo dirán en el vestuario, antes de salir para calentar”. El nivel del primer equipo Juvenil es tan alto que nadie tiene el sitio asegurado. Tanto que hoy una decena de jugadores se han quedado fuera de la convocatoria del conjunto que dirige Pere Tarradellas.
La expedición hace un alto en Alfajarín para comer. Pasta y pollo a la plancha. Los jugadores charlan entre ellos y aprovechan para estirar las piernas. Tienen una hora de tiempo antes de volver a subir al autocar.
Las montañas aragonesas ofrecen un marco impresionante, que parece preparar a la épica a los miembros de la expedición. Zaragoza está cerca y la tensión empieza a sentirse cada vez con más fuerza.
“Escuchar música me permite relajarme antes del partido”, explica José. Al delantero le costó adaptarse al huso horario español. “Las primeras noches no podía dormir, pero eso ya está solucionado”.
El autocar llega a la Ciudad Deportiva del Zaragoza. Los jugadores bajan y esperan a que los empleados del equipo local les indiquen qué vestuario pueden utilizar.
El director técnico, Carlos Rivero, aprovecha para realizar unan pequeña entrevista a José. “Tengo que jugar con confianza, porque sé que tengo el respaldo de mi familia y de mi club, que me apoya en todo momento”, comenta el delantero peruano.
En el vestuario el míster lee el ’11’ titular. José jugará de extremo derecho, a pierna cambiada. “Me da igual jugar por una banda o por otra. También he venido a España para mejorar mi pierna no hábil”.
“Antes de salir a calentar siempre hablo con Dios y le pido que todo salga bien y no me lesione. “Eso me relaja y me da mucha confianza”.
Una vez en el terreno de juego, los preparadores físicos colocan los sensores GPS en la espalda de José y Fabrizzio. Al final del partido tendrán datos relevantes sobre sus actuaciones en el campo.
José Vidal Bolívar Ormeño nació el 17 de enero del año 2000. A sus 17 años, está en una etapa crucial de su carrera deportiva. Un buen rendimiento ante un equipo como el Zaragoza podría abrirle puertas en el fútbol español. “Hay muchas diferencias con respecto a los entrenamientos en Perú. Aquí te piden siempre el 100%. Pero en la Primera División de mi país hay jugadores que no dan el 100%. Parece increíble, pero se acaban acomodando porque piensan que ya han llegado”.
Salir de su zona de confort es uno de los objetivos de José. Acostumbrarse a un tipo de fútbol distinto es fundamental para poder mejorar. En este sentido, José entiende el partido contra el Zaragoza también como una preparación de cara a las importantes giras que su equipo afrontará en las próximas semanas en la ciudad francesa de Mulhouse y en Aranda de Duero, donde los equipos Marcet se enfrentarán a rivales de primer nivel.
Lo que apremia ahora es competir contra el Zaragoza. José y sus compañeros lo dan todo en el campo en un partido equilibrado, con ocasiones y goles para ambos bandos.
José recorre la banda derecha arriba y abajo, en un gran despliegue físico. “Hemos preparado el partido y nos han dicho que es un rival muy fuerte y que va a ser difícil ganarle en su cancha”.
El Zaragoza demuestra todo su valor en el campo y llega al descanso con ventaja de un gol (2-1). El equipo maño goleó recientemente a los grandes clubes de España y es una de las sensaciones nacionales en la categoría Juvenil.
En la segunda parte el equipo Marcet reacciona y toma el control del juego. Un vendaval de buen juego con muchas llegadas a la portería contraria.
La suerte no acaba de acompañar a José, que no consigue aprovechar un par de claras ocasiones. Hoy el equipo crea juego con facilidad, pero no consigue concretizar.
Al final, dos goles no son suficientes para darle la vuelta al partido, ya que el equipo local también marca dos tantos en la segunda parte. Resultado final: 4-3.
El técnico Pere Tarradellas está satisfecho. No ha habido suerte en los últimos metros, pero su equipo ha demostrado una buena condición tanto física como psicológica. El objetivo de competir de tú a tú con uno de los mejores equipos de España ha sido alcanzado.
José sabe que son partidos de este tipo los que le hacen progresar día tras día: ” Mi sueño es quedarme en España y jugar en un equipo profesional. Si pudiera elegir, me gustaría poder quedarme en Barcelona. España tiene la mejor liga, los mejores jugadores”.
Los datos analizados por el Departamento de Preparación Física confirman que el jugador peruano ha realizado un buen partido. “Sobre todo destacan los kilómetros recorridos y la velocidad máxima alcanzada”, comenta el preparador Moisés Falces: “Sus números se acercan a las estadísticas de jugadores de Primera División”.
“El Zaragoza jugó muy bien. Es un gran equipo y sabe cómo presionarte arriba y cogerte por la espalda. Me falta mejorar algunas cosas y culminar algunas jugadas, pero estoy satisfecho con mi actuación”, dice José, que sabe que en Marcet está en el sitio correcto para ponerse a prueba y seguir mejorando sus números. Está aquí para descubrir cuál es su sitio en el fútbol europeo. Y en los próximos meses saldrá de dudas.

 

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