Árbitro, analista, entrenador, internacional con Marruecos… Abdenour Zrini ha vivido el ‘deporte rey’ desde muchas perspectivas.

Hablar de Abdenour Zrini es hablar del fútbol en todas sus declinaciones. Jugador, árbitro, analista, entrenador… A sus 25 años, el lateral derecho marroquí ha acumulado un sinfín de experiencias que le han permitido saborear de cerca todos los matices del ‘deporte rey’. Un eclecticismo que le ha llevado a vestir la camiseta del Espanyol, a ser convocado por la Selección de su país y a conseguir vivir de lo que siempre ha sido su pasíon: el fútbol.

“Hasta los siete años estuve en Marruecos con mi familia”, recuerda Abdenour. “Mi padre, que ya estaba trabajando en Francia, se mudó a España, y nosotros con él. El fútbol, que hasta entonces había sido un simple ‘hobby’, empezó a gustarme más y a jugar un papel cada vez mayor en mi vida”.

Abdenour probó con el fútbol sala, pero pronto descubrió que no le gustaba jugar en un “espacio cerrado”. Decidió entonces dar el salto a la cantera del Badalona, donde desarrolló buena parte de su carrera deportiva. En el club de su ciudad se quedó hasta la categoría Cadete, cuando dio el salto al Espanyol. En las filas de los periquitos se quedó dos años, hasta que decidió sumarse a la Academia de Alto Rendimiento Marcet.

“Una de las primeras experiencias que viví en esa etapa fue un espectacular viaje a Perú, donde nos quedamos durante dos semanas para jugar contra las canteras de varios equipos de la Primera División del país andino. Recuerdo que nos recibió la televisión, que nos entrevistaron… Jugamos en estadios importantes. Fue una experiencia muy bonita y enriquecedora. Una de las mejores que hice como futbolista”.

“He tocado muchos ámbitos del fútbol, y cada experiencia me ha permitido ver este deporte desde un punto de vista distinto”

Entre los compañeros de equipo de Abdenour estaban jugadores procedentes de todo el mundo que habían acudido a Marcet para intentar dar el salto al fútbol profesional. Entre ellos, Pedro Arce, que fichó recientemente por el Ámerica, el club más prestigioso de México. O Sebastián Galles, que triunfó como entrenador al llegar a la U de Chile y al Atlas de la mano de Guillermo Hoyos.

Con otro de sus compañeros de entonces Abdenour se reencontró en Túnez, durante la fase final de la Copa África Sub-17. En su segundo año en la Academia de Alto Rendimiento, el defensa marroquí había recibido la llamada de su Selección. Al enfrentarse a Camerún durante el torneo africano, se vio las caras con Arthur Joël Bessong, otro canterano Marcet que había participado en el viaje a Perú y había sido llamado a representar a su país en ese campeonato internacional.

Durante su etapa como jugador, Abdenour también se formó como árbitro. “Entonces faltaban colegiados, por eso me animé”, cuenta el ex canterano Marcet, que hasta los 21 años pudo compaginar la función de árbitro con la de jugador, llegando a dirigir partidos de Tercera División. En esta entrevista, pide respeto por esa categoría y da algunos consejos a los padres que asisten a los partidos de sus hijos:

Una vez colgadas las botas, Abdenour no abandonó el fútbol. Al revés, empezó a dedicarse a un número creciente de actividades relacionadas con este deporte. “Trabajé un año como analista, y eso me permitió ver el fútbol desde otra perspectiva. Ahora sigo en Marcet gestionando la comunicación con la Federación Catalana en todo lo que se refiere a fichas y temas burocráticos. Además, me ocupo de implementar el sistema Matrix coordinando el trabajo de técnicos, desarrolladores informáticos y traductores”.

Este año Abdenour también ha empezado su andadura como segundo entrenador del Juvenil A Marcet. “Siempre me ha gustado esa parte del trabajo. He tocado muchos ámbitos del fútbol, y cada experiencia me ha permitido ver este deporte desde un punto de vista distinto. Afronto este nuevo desafío con entusiasmo “.

 

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