Llegó a Barcelona desde Venezuela, se formó en Marcet durante tres años y acabó siendo fichado por el Atlético de Madrid.

“Por sus condiciones físicas, su nivel técnico y su capacidad de trabajo, creo que es uno de los alumnos que más alto puede llegar en él fútbol”. No se equivocaba el entrenador Marcos Romero cuando, en 2014, cantaba las virtudes de Adrián Cova. El defensa venezolano tenía entonces 13 años y aún no sabía que acabaría defendiendo la camiseta del Atlético de Madrid.

Recién llegado de Venezuela con su familia, Adrián se estrenó en Marcet durante los cursos de verano 2012. Junto con su hermano, Alejandro, se apuntó luego al Programa Profesional, en el que no tardó en destacar. “Es un jugador potente, muy fuerte, rápido, con un gran tren inferior”, comentaba su entrenador en el vídeo que encabeza esta página. “Sabe ocupar muy bien los espacios sin balón, algo que suele ser complicado para los chicos de su edad. Además, tiene capacidad de liderazgo, lo que hace que sus compañeros se reflejen en él. Es una figura importante, que tira del equipo. Es un referente”.

Ádrián Cova posa con la elástica del Atlético Madrid.
Ádrián Cova posa con la elástica del Atlético Madrid.

“En Venezuela era muy malo, se me iban todas las pelotas”, recuerda Adrián. “En Marcet mejoré en el control, en el juego de cabeza y con la zurda. Durante tres años en la Academia de Alto Rendimiento aprendí mucho y crecí no sólo como futbolista, sino también como persona. Hice muy buenos amigos y tuve grandes entrenadores, que recuerdo con cariño”.

Durante su etapa en Marcet, varios equipos empezaron a fijarse en Adrián. El central venezolano optó por la Damm, una de las canteras más importantes del fútbol español. “Estaba jugando con ellos como cadete en División de Honor, cuando el Atlético Madrid se interesó en mí”, explica el zaguero venezolano, muy contento de haber llegado al club madrileño.

“estoy orgulloso de estar en el atlético. es como una familia. ahora quiero seguir creciendo”

“Es un gran club, y ha crecido muchísimo en los últimos años. Tenemos muchas atenciones, pero también muchas responsabilidades, tanto en el fútbol como en los estudios. Estoy orgulloso de estar en esta plantilla. Me siento como en familia y sé que para mí es una gran oportunidad. Ahora mi objetivo es consolidarme en el equipo, seguir creciendo, llegar un día a jugar en Primera División y representar a mi país con la ‘Vinotinto’“.

En Venezuela le siguen la pista, y la prensa de la nación sudamericana le define como un jugador que “no teme al cambio de posiciones, ya que puede defender las bandas, así como convertirse en zaguero central e incluso cumplir funciones de volante”. Nacido en Venezuela, formado en Barcelona y actualmente en activo en Madrid, tampoco los cambios geográficos parecen asustarle. Por eso, cuando se le pregunta cuáles son sus mejores virtudes, las encuentra sin dudar: “Seguridad, confianza y carácter”.

Compartir