Aitor Martos llega a una de las mejores canteras de España tras tres temporadas en Marcet.

“Fue mi padre quien me dio la noticia de que el Alcorcón quería ficharme. No fue una sorpresa. De hecho, llevaba tiempo haciendo pruebas con este equipo y estábamos pendientes de conocer la respuesta. Así que poco a poco ya me había hecho a la idea, pero eso no me quita la alegría de haber llegado a la cantera de un equipo de Segunda División“.

Aitor Martos empezó a probar con el Alcorcón justo después de terminar su ciclo formativo en Marcet. El extremo de Alovera (Guadalajara) descubrió esta academia en 2016. Tenía 13 años y buscaba una escuela de fútbol para el verano. Se apuntó a la Marcet Barcelona World Cup, le gustó lo que vio y con su familia decidió empezar su andadura en el Programa Profesional, en el que se quedaría durante tres años.

“Creíamos que iba a ser una buena oportunidad para mi futuro futbolístico”, explica el jugador, que antes de llegar a Marcet había vestido las camisetas de Alovera, Atlético de Madrid, Carabanchel y Azuqueca. Realidades muy distintas con respecto a lo que se encontraría en Barcelona: “Creo que la mejor experiencia que hice en Marcet fue juntarme con personas de distintas culturas y a aprender a convivir con ellos”.

“En Marcet aprendí MUCHO DE táctica y mejoré en el posicionamiento, los controles, la orientación…”

Siendo un extremo que destaca por disparo, regate, visión de juego y una gran capacidad de reacción en el terreno de juego, Aitor nunca pasa desapercibido en el terreno de juego. El papel de protagonista parece hecho a su medida, tanto si juega de extremo como de volante. Adaptarse a distintos contextos ya no es un problema para él: “En Marcet aprendí sobre todo la táctica. Llegué sin tener idea alguna y salí con conocimiento sobre el tema. También mejoré mucho en la actitud que hay que tener en el campo, el posicionamiento, los controles, la orientación… Y aprendí a soltar antes el balón, sin retenerlo tanto”.

“El momento más importante fue poder participar en el MIC. En ese torneo jugamos contra el Crystal Palace, y le ganamos”, recuerda Aitor. El encuentro contra el equipo inglés fue la guinda a una serie de partidos contra rivales de calado, como Villarreal, Valencia, Osasuna, Sporting de Gijón o Numancia. Enfrentarse a contrincantes de este tipo es parte integrante del proceso formativo que siguen los alumnos Marcet, que de esta forma pueden recibir los estímulos necesarios para poder progresar en el mundo del fútbol.

Unos estímulos que a Aitor le han valido su fichaje por el Alcorcón. El extremo español tuvo desde el principio un papel de protagonista con el equipo amarillo. “La verdad es que estoy teniendo muchos minutos, más de lo que yo me esperaba, puesto que empecé tarde la temporada a causa de la lesión. Ya fui titular en el primer partido que pude disputar. Todo ha ido incluso mejor de como creía. Ahora mi objetivo es llegar al primer equipo del Alcorcón, y para lograrlo hay que trabajar, trabajar y trabajar. No hay otra forma“.

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