Alessandro Barone se prepara en Marcet para poder demostrar a su entrenador que lo tiene todo para seguir con el equipo italiano.

Un día su tío y su abuelo le llevaron al Estadio Olímpico de Roma para ver jugar a la Lazio. En ese momento comenzó la pasión por el fútbol de Alessandro Barone, que con el tiempo coronaría su sueño de vestir la elástica del segundo equipo de la capital italiana. Ahora, a sus 13 años, ya lleva dos temporadas defendiendo en el campo los mismos colores que desde pequeño lleva en el corazón.

Antes de empezar el nuevo curso, Alessandro ha optado por viajar a Barcelona para calentar motores. Aún no está seguro de poder mantener su sitio en la plantilla de la Lazio y quiere llegar en plena forma al comienzo de la pretemporada para demostrar a su entrenador que tiene todos los papeles en regla para seguir con el equipo albiceleste.

Alessandro Barone durante un entrenamiento condicional en Marcet.
Alessandro Barone durante un entrenamiento condicional en la Academia Marcet.

“Tenía planeado entrenarme este verano y mi madre me propuso acudir a los cursos intensivos Marcet tras haber investigado varias posibilidades en Internet”, explica el mediocentro ofensivo. “Con tantas actividades, los primeros días me costó un poco. Entendí que era muy importante aprovechar los momentos de descanso y rápidamente me adapté a este ritmo de trabajo”.

De Marcet destaco la organización. Todos los entrenamientos están cuidados en los detalles. Además, aquí estoy aprendiendo un tipo de fútbol distinto del italiano, donde lo que prima es la posesión”. Una forma de entender el juego que ayudará a Alessandro a cumplir su sueño de llegar un día a Primera División. “Y, posiblemente, de ganar una gran liga”.

 

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