Álvaro Jiménez llega al Sporting de Gijón, donde se siente muy a gusto por el cariño de la afición.

La cesión de Álvaro Jiménez al Sporting de Gijón ha sido de lo más comentado en el mercado de fichajes de este verano. A comienzos de agosto el ex alumno Marcet parecía estar a punto de recalar en el Málaga. De hecho viajó a la ciudad andaluza y hasta pasó el reconocimiento médico con el club blanquiazul. Sin embargo, no llegó a firmar con el conjunto boquerón y el Getafe, propietario de su ficha, decidió cederle al Sporting.

Según informaron varios medios de comunicación especializados, el Málaga no pudo fichar enseguida al extremo cordobés a causa del tope salarial permitido por las leyes de LaLiga. Es decir que el club andaluz necesitaba aligerar su plantilla antes de poder inscribir a Álvaro. Por eso le pidió paciencia, ya que el acuerdo con el Getafe era total. Pero entonces apareció el Sporting, que puso su oferta sobre la mesa y acabó saliéndose con la suya.

Álvaro José Jiménez Guerrero nació en Córdoba en 1995. Desde 2003 hasta 2010 se crió en la cantera del principal equipo de la ciudad andaluza, pero ya apuntaba más alto. Por eso en el verano de 2007 empezó a acudir a los cursos intensivos Marcet. Pasaron tres años, y el delantero fichó para el cadete A del Real Madrid. En el club merengue se quedó durante varias temporadas, hasta llegar a ser el máximo asistente del Castilla en la 2015-16, con nueve pases de gol.

Unos números que propiciaron su cesión al Getafe, con el que logró un ascenso a Primera División jugando 37 partidos. El club azulón decidió entonces comprar su ficha por una cifra cercana al millón de euros. Un valor que Álvaro sigue teniendo a día de hoy tras haberse enfundado la camiseta del Sporting de Gijón.

“nunca había estado en una ciudad que estuviera tan volcada con su equipo. ¡todo el mundo me anima!”

A sus 23 años, el extremo tiene aún mucho por demostrar en el terreno de juego. El año pasado una lesión de rodilla le apartó de los campos de enero a marzo, por lo que no pudo disponer de todo el tiempo que habría querido.

Ahora asegura que sus nuevos compañeros y la afición del club rojiblanco le están ayudando: “Nunca había estado en una ciudad que estuviera tan volcada con su equipo; apenas llevaba un par de días en Gijón cuando la gente ya me conocía por la calle, saludándome y animándome. Todo ha superado mis expectativas”.

 

Compartir