Carlos Lozano entró en Marcet como entrenador y su talento le llevó al RCD Espanyol y a la Superliga china como fisioterapeuta.

Carlos Lozano sabe cómo aprovechar las oportunidades que la vida le depara. Sólo así uno consigue llegar a un club de Primera División y convertirse en uno de los fisioterapeutas más buscados en el mundo del fútbol. Su pasión por su trabajo y su afán de superación le han llevado hasta China, donde ha compartido vestuario con futbolistas del calibre de Carlos Tévez o Freddy Guarín. Un paréntesis de gran valor profesional dentro de una carrera modélica.

“Empecé en Marcet a los 17 años como entrenador”, recuerda Lozano. “Luego, cuando acabé el último año de diplomatura, me ofrecieron la oportunidad de entrenar en el fútbol base del RCD Espanyol. Allí fui subiendo categorías hasta llegar a mi puesto actual, trabajando con el primer equipo como fisioterapeuta”.

La combinación entre su pasión y sus estudios es lo que ha permitido a Lozano alcanzar sus objetivos. Y tener más oportunidades de desarrollo profesional y personal, como demuestra su aventura china. “El Shangai Greenland Shenua estaba interesado en mi perfil, contactaron conmigo y fue todo muy rápido. Es un club histórico, actualmente entrenado por Gustavo Poyet y con jugadores que han estado en los mejores equipos del mundo”.

Carlos Lozano, con la camiseta del RCD Espanyol (izquierda) y del Shangai Greenland Shenua (derecha).

Una experiencia que duró siete meses y que se acabó por razones familiares: “Estoy muy contento por todo lo que he vivido, pero la cultura china es muy diferente a la europea. Para mí lo más difícil fue sobre todo el tema de la familia y los amigos. El fútbol chino está creciendo mucho, pero les queda bastante recorrido. Hay bases que todavía no tienen, y les animo a que viajen a Europa para poderlas desarrollar”.

Una vez terminada la aventura china, Lozano fue nuevamente acogido en el primer equipo del Espanyol. “Por contrato, tengo exclusividad con el Espanyol, pero con el vínculo y el aprecio que le tengo a esta casa he podido asesorar y sigo asesorando este servicio, cuyo objetivo es crecer aún más en los próximos años”. Gracias a esta colaboración, Marcet cuenta con un servicio de fisioterapia de máximos estándares. “No hay mucha diferencia entre tratar a un futbolista profesional y tratar a un chico de la Academia de Alto Rendimiento Marcet. Al final estamos tratando a personas, y el tratamiento es totalmente idéntico”.

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