Nam no disfrutaba del fútbol en su país. En Barcelona recuperó el entusiasmo y acabó jugando contra las mejores canteras de España.

El fútbol era la pasión de su vida. Pero en Corea del Sur no conseguía demostrar su valor. “Cuando era Cadete tuve muchas lesiones y sufrí mucho, porque no lograba convencer a mi entrenador”, recuerda Nam Donghyeon, lateral izquierdo de 18 años. “Además en mi país no disfrutaba realmente del fútbol, porque los entrenamientos eran demasiado duros y a veces los técnicos me pegaban”.

Así las cosas, el padre de Nam buscó soluciones. Y encontró Marcet. “Decidimos empezar esta aventura en Barcelona, y fue un acierto. No sabía ni una palabra de español, pero quería encontrar mi sitio en el mundo del fútbol. Al comienzo me costó adaptarme al idioma, la cultura, la comida… Pero las clases de castellano y mis compañeros de la Academia de Alto Rendimiento me ayudaron a superar rápidamente esa primera fase”.

Nam Donghyeon durante un partido contra el Atlético de Madrid.
Nam Donghyeon durante un partido contra el Atlético de Madrid.

Tras su llegada a Barcelona, Nam valoró muy positivamente el hecho de compartir vida y entrenamientos con chicos procedentes de todo el mundo. “He conocido a jugadores de Rusia, África, América… Comunicar a diario con ellos ha sido una experiencia muy importante, que me ha ayudado a madurar. Antes me daba miedo hablar con los extranjeros, pero gracias a ellos ya lo he superado perfectamente“.

Sin embargo, han sido las mejoras experimentadas a nivel deportivo las que han hecho que Nam recomiende hoy esta experiencia a todos los futbolistas surcoreanos. “Aparte de los entrenamientos en el terreno de juego, en la Academia de Alto Rendimiento contamos con sesiones en playa, en piscina, de coordinación, de videoanálisis y Nuevas Tecnologías. Si antes no disfrutaba del fútbol, en Barcelona siempre he esperado cada entrenamiento con muchas ganas”.

En Corea Nam sufría la presión de sus técnicos. Había perdido la confianza. En Marcet volvió a creer en sí mismo. “En Barcelona he logrado sentirme más libre y he podido desarrollar mi creatividad en el campo”, explica el lateral, que con ese entusiasmo llegó a enfrentarse como titular a equipos como Barça, Atlético de Madrid, Sevilla, Villarreal o Valencia. “En mi país no me podía ni imaginar que un día habría jugado partidos de este tipo. Haber tenido buenas actuaciones ante rivales de este calado me ha dado mucha confianza y ha hecho que mi rendimiento haya subido de forma espectacular”.

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