La experiencia es un grado, en la vida como en el deporte. Adaptarse a la vida del futbolista no es fácil, pero está al alcance de todos.

Jonah Stekly ha empezado esta temporada de forma muy distinta a como empezó el año pasado. Hoy está seguro de sí mismo, perfectamente a gusto en su papel de futbolista en una Academia de Alto Rendimiento. Pero hace 12 meses las cosas pintaban de forma distinta. Cambiar de país, tener que hablar otro idioma, comer platos desconocidos, acostumbrarse a nuevos compañeros… El propio Jonah cuenta cómo sus miedos iniciales se evaporaron en cuestión de semanas. Y, como un auténtico hermano mayor, también da consejos a los alumnos que acaban de empezar su andadura en Marcet.

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