Antes y durante un curso intensivo, prepararse con antelación es imprescindible para disfrutar de esos días y evitar lesiones.

Los periodos de vacaciones son un tiempo ideal para participar en un curso de fútbol intensivo. ¿Qué hay mejor que pasar el día entero con el balón junto con decenas de personas que comparten tu pasión? Pero para disfrutar al máximo de unas jornadas de entrenamiento tan intensivas, hay que prepararse con antelación.

Según Vianca Ferrando, fisioterapeuta de la Fundación Marcet, “es muy común que un jugador venga de entrenar dos horas por sesión, tres veces por semana. Cuando llegan a nuestros cursos intensivos pasan, de repente, a ejercitarse durante muchas horas todos los días que dura el curso. Eso es un cambio muy brusco. Es bueno que, unas semanas antes de llegar al intensivo, se comience a aumentar la intensidad del trabajo físico de manera paulatina“, explica. Ferrando apunta que, si bien el cuerpo se adapta mejor y más rápido cuanto más joven, siempre es conveniente  hacer un cambio progresivo.

Los cambios bruscos de ritmo son la causa original de la mayoría de las visitas que tiene la fisioterapeuta. Especialmente el primer día del curso intensivo. “Suelen tener cansancio, que agudiza las molestias provocadas por los golpes típicos del fútbol”, afirma. Por ello, respetar los tiempos de descanso y tener un sueño reparador es uno de los elementos clave para disfrutar plenamente de un curso intensivo.

Además, conviene saber cómo reaccionar ante cualquier pequeño síntoma. “Es muy bueno enseñarles a saber cómo se sienten después de un entreno. Si tienen un dolor o molestias en la rodilla, por ejemplo, lo mejor es aplicar hielo al llegar a casa. Se trata de que ellos mismos se vayan cuidando, de que no esperen a no poder seguir corriendo para ir al fisio“, aconseja Ferrando, que aprovecha para subrayar también la importancia de una buena alimentación.

Si es clave aumentar la intensidad de manera escalonada, igual de importante es rebajarla poco a poco. “Siempre es mejor algo gradual que entrar en una dinámica de picos altos y bajos“, concluye Vianca Ferrando.

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