Derick Keiser aprovechó la oportunidad de formarse en España tras ganar una beca deportiva en el Marcet Soccer Camp de México.

Derick Keiser se define como un jugador “hábil”, con “buena técnica” y una gran “confianza” en sí mismo. Calidades que demostró durante el Marcet Soccer Camp (MSC) que se celebró el pasado otoño en el Centro Libanés de Ciudad de México. “Cuando me enteré de este evento no dudé en inscribirme. Durante la semana de entrenamientos lo di todo, porque quería ganar la beca deportiva destinada a los jugadores más destacados”.

La pasión y la fuerza de voluntad de Derick le valieron el premio que tanto buscaba. “El último día hicimos un partido y al final del encuentro empezaron a decir los nombres de los ganadores. Estaba entre ellos, y me sentí feliz”, recuerda el lateral izquierdo mexicano, que pudo viajar a Europa dos meses después de que finalizara el MSC en su país.

“EN ESPAÑA Hay más presión y cuando recibes la pelota no tienes mucho tiempo para tomar la decisión correcta”

El destino de Derick era la Academia de Alto Rendimiento Marcet, en Barcelona. Sin embargo, su estancia en España coincidió con un periodo del año tradicionalmente dedicado a torneos y partidos contra rivales de calado. Así el defensa se sumó a la expedición Marcet que viajó a Ávila para disputar varios encuentros, y en esa sede realizó la entrevista que encabeza esta página.

Derick Keiser en un partido disputado con Marcet.
Derick Keiser en un partido disputado con Marcet.

“Me sentí feliz cuando me dijeron que iba a jugar contra el Rayo Vallecano, porque es un equipo muy conocido y que te exige en el campo”, destaca Derick, satisfecho por la experiencia adquirida. “Hay bastante diferencia entre el fútbol mexicano y el español. En mi país trabajamos mucho la parte física. Pero en España no es así, porque lo primero es estar pendientes del balón. Hay más presión de los rivales, y cuando recibes la pelota no tienes mucho tiempo para tomar la decisión correcta. El juego es más rápido y eso también te obliga a aprender a pensar más rápido. Todo eso te ayuda a mejorar mucho como jugador“.

Pero la experiencia de Derick va más allá de lo estrictamente deportivo. Relacionarse con compañeros procedentes de todo el mundo es un plus que el propio jugador destaca en términos de enriquecimiento personal: “En España he convivido con distintas culturas y he acabado aprendiendo cosas interesantes de muchos países. Además, el tener que estar lejos de mi familia me ha hecho más independiente. Recomendaría a todo el mundo esta experiencia”.

 

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