Son muchos los futbolistas que infravaloran la importancia del reposo, pero dormir bien es fundamental para poder rendir al 100%.

El éxito suele asociarse al esfuerzo, el sacrificio, el trabajo duro. Decir que sin sudor no hay superación personal es una verdad como un templo. Pero también puede dar lugar a malentendidos. Cuando un concepto se repite una y otra vez como un dogma acaba convirtiéndose en un lema vacío, un eslogan barato totalmente ajeno al contexto en el que se formuló originariamente. Porque si es cierto que para progresar hay que darlo todo, también es verdad que es imposible dar el 100% sin descansar nunca.

“Los jugadores de fútbol se someten a un elevado volumen de trabajo, por lo que el reposo es imprescindible para poder minimizar el riesgo de lesiones”, explica Moisés Falces, responsable del Departamento de Optimización del Rendimiento Físico en Marcet. “Está demostrado que sólo después de una recuperación óptima los atletas pueden volver a entrenar o competir en las mejores condiciones”.

Moisés Falces durante una sesión de entrenamiento en la Academia Marcet.
Moisés Falces durante una sesión de entrenamiento en la Academia Marcet.

Por supuesto, es fundamental utilizar técnicas basadas en la recuperación activa, como pueden ser ejercicios aeróbicos de baja intensidad, estiramientos, crioterapia o baños de contraste. Pero también se trata -simple y llanamente- de descansar. Y de hacerlo bien. “Uno de los factores que más influyen en el rendimiento deportivo es la calidad del sueño, ya que mientras dormimos el organismo se recupera de todo lo que ha gastado durante el día”, señala Falces.

Para estar en las mejores condiciones hay que recargar pilas. Parece una obviedad, y precisamente por eso es fácil olvidarse de esta regla. De hecho, en los deportistas existe la tendencia a sobrevalorar la importancia de la parte activa del acondicionamiento físico y a infravalorar su parte pasiva. Muchos futbolistas están convencidos de que el esfuerzo constante en el campo es la única clave para progresar. Creen que cuanto más, mejor. No saben que, a veces, más es menos.

Ángel Aceña durante su etapa como readaptador en el Vitesse holandés.
Ángel Aceña durante su etapa como readaptador en el Vitesse holandés.

“Muchos futbolistas piensan que el entrenamiento son esas dos o tres horas al día en las que tienen que rendir a tope y creen que el resto del tiempo no han de cuidar aspectos como la alimentación o el descanso”, explica Ángel Aceña, readaptador físico del primer equipo del Sevilla cuando el equipo de Nervión ganó la Europa League 2015-16. “Pero la verdad es otra: para un jugador es incluso más importante cuidarse durante las 22 horas restantes que durante esas dos horas que pasa en el terreno de juego”.

Se puede decir que el descanso no es sino otra forma de entrenamiento. Pero tampoco hay que entender la recuperación como un hecho meramente fisiológico. También es un proceso psicológico y social, en el que los hábitos propiciados por las nuevas tecnologías juegan un papel fundamental. “Son muchos los estudios que demuestran cómo el uso de tabletas o móviles interfiere en la conciliación y la calidad del sueño”, advierte Aceña, que también fue readaptador de la Selección de Costa Rica durante el Mundial de Rusia 2018. “Se recomienda que los atletas, al menos una hora antes de dormirse, dejen de usar dispositivos electrónicos. Es un aspecto imprescindible para desarrollar una buena cultura del descanso por parte del futbolista”.

Fran Molano (dcha.) con Federico Cartabia tras una sesión de entrenamiento en el Celta de Vigo.
Fran Molano (dcha.) con Federico Cartabia tras una sesión de entrenamiento en el Deportivo La Coruña.

“Estamos hartos de ver a jugadores que están hasta altas horas de la madrugada mirando Instagram, Facebook u otras redes sociales, en busca de una mayor popularidad o de lo que sea”, denuncia Fran Molano, actual readaptador del primer equipo del Deportivo La Coruña. “Estar despiertos hasta altas horas de la madrugada significa perder horas de descanso que son vitales para minimizar el riesgo de lesiones”. No sólo eso. Dormir bien es imprescindible para fortalecer el sistema inmunitario, favorecer la oxigenación de las células, liberar la hormona del crecimiento o evitar la obesidad, entre otras cosas.

Según Molano, los futbolistas están entendiendo cada vez más la importancia del descanso para sus carreras deportivas. Sin embargo, el readaptador del ‘Depor’ se ha topado a lo largo de su trayectoria profesional con muchos jugadores que deciden realizar entrenamientos adicionales al margen de las sesiones que ya llevan a cabo con su equipo. “Lo hacen a escondidas, sin avisar al cuerpo técnico del club al que pertenecen. Están convencidos de que les puede venir bien, pero lo único que obtienen es sobrecargar su organismo. No es casualidad que esos mismo jugadores sean los que experimentan lesiones más fácilmente”.

Compartir