Eder Aller ficha para el Cadete del Barça tras su primer año en el Programa Profesional Marcet.

Eder entendió que el fútbol era lo suyo en su primer año de Alevín. “Cuando me fichó la Cultural Leonesa era muy grande, y la portería muy pequeña. Por eso paraba muchísimo, y todo me salía bien. Fue en ese momento cuando empecé a pensar que podía llegar a ser alguien en el fútbol”.

A partir de ahí, Eder empezó a tomarse cada vez más en serio los entrenamientos. No dejaba pasar ninguna pelota, pero tampoco ninguna oportunidad. Cada verano aprovechaba las vacaciones para apuntarse a campus de fútbol. “Pero el nivel no era el adecuado”, recuerda César Aller. El padre de Eder explica que fue su hijo el que insistía para entrenarse más y mejor. Y así fue como encontraron la Marcet Football University.

“Después de un mes EN MARCET
ya NOTÉ el cambio, Y AL FINAL
LAS COSAS SALIERON SOLAS”

“Ningún otro campus nos ofrecía 35 horas de entrenamiento semanales”, destaca César al hablar del curso de verano que convenció a Eder a quedarse en Barcelona durante toda una temporada como alumno del Programa Profesional. “Tuve que alejarme de mi familia y había el riesgo de que no me saliera nada, de que no me encontrara bien por alguna razón”, recuerda el guardameta, que empezó su andadura en Marcet en septiembre de 2021.

Eder Aller en la Masía del FC Barcelona.
Eder Aller en la Masía del FC Barcelona.

“Sin embargo, vine con una idea muy clara: centrarme un año en el fútbol. Ese era mi objetivo, sabía lo que venía a hacer a Marcet. Después de un mes de trabajo, ya empecé a notar el cambio. Y si eres una persona ambiciosa eso te motiva a hacer más, hasta que al final las cosas salen por sí solas”. Una especie de círculo virtuoso en el que los resultados alimentan la motivación, y la motivación alimenta los resultados: “Me esforcé mucho, todos los días, descansando bien, dejando de lado el móvil por la noche… Y al final las cosas salieron bien”.

Tan bien que a la puerta de Eder llamó todo un FC Barcelona. A finales de la temporada 2021-22 el joven guardameta, todavía Cadete, ya sabía que la siguiente temporada la haría como jugador del club azulgrana. Un desafío que Eder afronta con valentía y tranquilidad. “En Marcet mejoré mucho. Aprendí a jugar de forma más ofensiva, manteniendo el control de la pelota. Es un tipo de filosofía que se parece mucho a la del Barça. Así que creo que todo lo que he aprendido en este año me será muy útil también la próxima temporada”.

 

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