El defensa del Getafe Eduardo Rossi recuerda las ‘inolvidables experiencias’ que vivió en Marcet.

Eduardo Rossi jugaba en el equipo de su pueblo, el EFMO Boadilla. Pero su padre estaba convencido que con una correcta formación podía aspirar a algo más. Así decidió apuntarle a los cursos intensivos Marcet de Madrid, donde Eduardo acudió durante cuatro años. Cuando los dejó, fue para vestir la camiseta del Getafe.

“Gracias a Marcet pude tomarme el futbol de manera semi-profesional. Es donde aprendí los conceptos básicos que todo futbolista debe tener“, explica Eduardo, que se define como un defensa cuya principal habilidad es la “contundencia”. Puede jugar tanto de central como de lateral, y en la temporada 2017-18 llevó el brazalete de tercer capitán en el Juvenil C del Getafe. El año que viene formará parte del Juvenil B.

Fue Javier Sánchez, responsable de los cursos Marcet en Madrid, quien le organizó una prueba con el club azulón. “Les llamó para que me dieran una oportunidad, y todo salió bien”, recuerda Eduardo. “El mismo entrenador del Getafe me comunicó que me quedaría allí el año siguiente. Antes de empezar, incluso jugué un torneo de final de temporada con ellos”.

Llegar a la cantera de un equipo de Primera División no fue fácil. “Hay mucho sacrificio detrás del futbol, sobre todo si uno se lo quiere tomar profesionalmente. Son muchas horas de entrenamiento y de no poder estar con tus amigos. Pero al final los momentos que te da el deporte siempre son los mejores. Mi mayor satisfacción ha sido ir subiendo mi nivel año tras año, compitiendo como siempre”.

Ahora Eduardo quiere acabar el Bachillerato y llegar lo más lejos que pueda como futbolista. Pero no se olvida de los buenos momentos pasados en Marcet: los cursos intensivos de Verano, Navidad y Semana Santa, el curso anual, Desafío Barcelona… “Pero sobre todo los torneos que disputamos en Turín y en Portugal. Fueron experiencias inolvidables”.

 

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