La Fundación Marcet quiere que estas Navidades la generosidad de sus alumnos salga del césped para ayudar a los niños enfermos de cáncer.

La generosidad es uno de los valores más importantes para un futbolista. Correr para recuperar una pelota perdida o asistir a un compañero bien situado en lugar de disparar directamente a portería puede marcar la diferencia entre ganar o perder un partido. Pero renunciar a algo en beneficio del bien común también funciona fuera del terreno de juego. Por eso, estas Navidades la Fundación Marcet quiere que la generosidad de sus alumnos salga del césped y tenga un alcance que trascienda el ámbito deportivo.

La iniciativa se llama ‘El mejor gol de tu vida’ y el rival a batir es el cáncer infantil, un monstruo cobarde que cada año afecta a aproximadamente 300.000 menores en todo el mundo. Para derrotarlo, el Hospital de San Juan de Dios de Barcelona está construyendo el SJD Pediatric Cancer Center, un centro pionero cuyo objetivo es alojar a niños procedentes de países menos favorecidos para que puedan recibir los tratamientos que necesitan.

Pero no se trata simplemente de hacer una donación. La Fundación Marcet quiere que realmente sean sus jugadores los que decidan renunciar a algo suyo para poder financiar el proyecto. Todos los alumnos Marcet trabajan los valores a lo largo de toda la temporada, así como en los cursos intensivos de verano. Por eso, cada uno de ellos sabe muy bien que para ser generosos hay que sacrificarse. No vale simplemente con pedir dinero a los padres.

La idea es que cada jugador diga a los Reyes Magos que ya no quiere uno los regalos que les había pedido, porque prefiere que este se transforme en una donación para ayudar a todos los niños y niñas que tienen que luchar contra el cáncer. Así que no solo se trata de colaborar con el proyecto del hospital, sino de desarrollar una iniciativa con un gran valor formativo para los alumnos Marcet. De ahí que se pida a cada jugador que renuncie de verdad a algo que realmente les guste.

Para alcanzar este objetivo, lo primero es sensibilizar a los alumnos. Para eso se han escogido unos vídeos con unos testimonios de los propios niños enfermos, para que cada uno los mire tanto en Marcet como en sus casas. Cuando un alumno decida renunciar a uno de sus regalos, sus padres realizarán la donación y sustituirán el propio regalo por una caja bien envuelta en la que encontrarán una carta de los Reyes Magos. En ella, Sus Majestades dejarán claro que el gesto ha servido para ayudar a mejorar la vida de esos niños enfermos. Porque en esa renuncia está la auténtica clave de la generosidad.

¡HAZ TU DONACIÓN CONTRA EL CÁNCER INFANTIL!

 

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