Eldar Taghizada recibe la llamada del combinado nacional de Azerbaiyán nada más empezar su andadura en Marcet.

Eldar Thaghizada se enamoró del fútbol viendo jugar a Gigi Buffon. Entonces no sabía que a su ídolo, de pequeño, le pasó lo mismo al contemplar las actuaciones de Tommy N’Kono durante el Mundial de Italia 90. Eldar tampoco sabía que el guardameta camerunés se había formado en Marcet una vez colgados los guantes. Y menos aún que esta Academia marcaría también su carrera futbolística en un futuro no tan lejano.

Eldar posa con sus compañeros de la Selección Sub-17 de Azerbaiyán.
Eldar posa con sus compañeros de la Selección Sub-17 de Azerbaiyán.

Fue un amigo a hablarle de Marcet por primera vez. “Él ya era un alumno de la Academia de Alto Rendimiento y me invitó a probarla”, explica Eldar, que empezó su andadura en las filas del Neftchi, uno de los mejores equipos de Azerbaiyán. “Lo que vi entonces en Barcelona me gustó tanto que ahora acabo de empezar mi cuarta temporada en Marcet. Mi objetivo era mejorar, tener la posibilidad de jugar contra las canteras de clubes de Primera División y fichar por un buen equipo“.

Lo que el joven portero no se esperaba era la llamada de su Selección Nacional. “Tenía 13 años cuando llegué a Marcet. Durante mi primera temporada la Federación se enteró de que había un chico de Azerbaiyán que jugaba en España”, recuerda el guardameta. El simple hecho de ser alumno de una academia como Marcet hizo que en su país se fijaran en él y le concedieran una oportunidad de oro.

Una oportunidad que Eldar no desperdició. “Fui a la concentración, lo hice bien, y a partir de allí me siguieron llamando. Para mí es una alegría y un honor poder jugar contra otros países“, explica el cancerbero, que en esta temporada está disputando las clasificaciones a la Eurocopa con la Sub-17 y tiene que enfrentarse a equipos del calibre de Alemania. “Estoy tranquilo. Ahora tengo que jugar bien para que mi país llegue lo más lejos posible”.

 

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