Eriksson visita la Ciudad Deportiva Marcet y orienta a los alumnos sobre su futuro profesional en el fútbol.

Sven-Göran Eriksson sabe cómo triunfar en el fútbol. Lo hizo con el SS Lazio, equipo italiano de segunda línea que logró llevar a lo más alto en la temporada 1999-2000, cuando se alzó con un histórico ‘Scudetto’. Nadie mejor que el técnico sueco puede orientar a los alumnos de la Academia de Alto Rendimiento sobre su futuro profesional. Y así lo hizo en la Ciudad Deportiva Marcet, donde habló con los chicos del Programa Profesional en una entretenida charla didáctica.

“Está claro que dedicarse al fútbol supone sacrificio”, sentenció Eriksson. “Hay que portarse como profesionales en todos los niveles. Y hay que trabajar duro. Si no te entrenas, si eres un vago, si no eres una buena persona y no sabes estar en grupo, entonces tu vida como jugador será muy corta. Pero si trabajas duro, si intentas hacer lo mejor que puedas y si aceptas las reglas, entonces sí tienes la posibilidad de triunfar”.

Pocas personas en el mundo del fútbol pueden acumular tanta experiencia internacional como el técnico sueco. A sus 69 años de edad, su currículum abarca mucho más que los años dorados del Lazio. Eriksson ganó ligas y copas europeas estando sentado en los banquillos de clubes tan importantes como IFK Göteborg, SL Benfica (con el que ganó tres ligas), AS Roma, ACF Fiorentina, UC Sampdoria, Leicester CFC o Manchester City FC. Y de selecciones como Inglaterra, México o Costa de Marfil. También tiene experiencias en China y Arabia Saudí. Y su nombre suena para ocupar el banquillo de Australia en el Mundial de Rusia.

El técnico sueco Sven-Göran Eriksson con algunos alumnos de la Academia de Alto Rendimiento Marcet.

¿Qué le ha traído a Barcelona? Su hijo Alcides, para el que estaba buscando una escuela de fútbol con un programa de formación integral. Eriksson visitó varios centros en Europa y al final optó por Marcet. “Es fantástico ver una Academia como ésta. Cuando era joven no existía nada parecido. Todos estos chicos tienen el mismo sueño: quieren jugar al fútbol, ser profesionales, tener éxito… Es un buen tipo de educación, incluso si no consigues llegar al más alto nivel, porque mientras estás aquí aprendes muchas cosas que te tienen alejado de otras cosas no tan buenas que existen en la sociedad”.

Preguntado por la evolución del fútbol en las últimas décadas, Eriksson subrayó que los jugadores de hoy tienen que ser futbolistas completos. “La mayor diferencia con respecto al pasado es que antes, si eras un defensa tenías que defender. Y si eras un delantero tenías que marcar. Hoy los 10 jugadores de campo están defendiendo y atacando al mismo tiempo. Tienen que saber llevar a cabo ambas fases del juego. Eso es el futuro“.

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