Germán Vargas aprendió de la mano de N’Kono y Llopis para luego fichar como entrenador de porteros por el principal club de Costa Rica.

Germán Vargas empezó a entrenar de casualidad. Ocurrió en la ciudad de Alajuela, a escasos kilómetros de San José, la capital de Costa Rica. El ex guardameta estaba asistiendo al entrenamiento de su hijo y se dio cuenta de que en su equipo no había ninguna sesión específica para porteros. Habló entonces con los responsables del club, que le propusieron hacerse cargo de la formación de los cancerberos.

A partir de ahí la carrera deportiva del ‘Gato’ Vargas fue de menos a más. El ‘Alemán’, como también se le conocía en Costa Rica, llegó a abrir su propia academia, la AF Katze (‘gato’, en alemán). Pero el año clave de trayectoria fue 2006, cuando viajó a Barcelona para aprender de los mejores. “Quería capacitarme y vi la opción de hacer un curso en Marcet. Estuve allí un mes y mi vida cambió”.

“En Costa Rica los entrenamientos se centraban solamente en la parte física y técnica, es decir en aspectos como la potencia o la coordinación”, explica Vargas. “Después de Marcet mi chip cambió por completo y empecé a aplicar una dinámica distinta, algo que en mi país era nuevo”. El ‘Gato’ se refiere a una forma “más global” de entender el entrenamiento de porteros, con sesiones directamente relacionadas con aspectos reales del juego, como la ofensividad, las transiciones, etc.

Germán Vargas durante su etapa formativa en Marcet, junto a Tommy N’Kono (izda.) y Luis Llopis (dcha.).

Durante su formación en Marcet, Vargas tuvo maestros como Tommy N’Kono e Luis Llopis. “Aprender de ellos me abrió muchas puertas. Sobre todo la del Deportivo Saprissa“, recuerda el ‘Alemán’, que a su vuelta a Costa Rica trabajó nueve años en este club, uno de los dos grandes equipos del país centroamericano. “Estaba a cargo de formar a chicos de entre 10 y 17 años. A partir de esa edad ya pasaban con el grupo de Primera División”.

Del Deportivo Saprissa salieron estrellas del fútbol mundial como Keylor Navas, actual cancerbero del Real Madrid. Se trata del club con más títulos en Costa Rica (33 ligas y ocho copas) y sus méritos hicieron que fuera escogido como el Equipo del Siglo XX de la Concacaf. Normal que para un ‘tico’ como Vargas sea más que un honor ser fichado por esta prestigiosa institución del deporte centroamericano.

Pero la realidad del fútbol costarricense es heterogénea y todavía hay mucho margen de mejora, sobre todo a nivel de fútbol base. “En mi país aún hay entrenadores que siguen con una dinámica antigua, que no va más allá de la formación técnica y física”, comenta Vargas. Pero para cada problema hay una solución: “Yo recomendaría a muchos entrenadores de mi país y de todo Centroamérica que se regalen la oportunidad de ir a formarse en Marcet durante una temporada”.

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