Pasión y sacrificio han llevado a Guillermo Macho a defender los colores del Cadete A del Atlético de Madrid.

Se define a sí mismo como un jugador “comprometido” y “sin deficiencias técnicas”. Guillermo Macho puede jugar de mediocentro o de volante, y aunque está a punto de empezar la temporada en las filas del Cadete A del Atlético de Madrid, sabe que todavía le queda “mucho trabajo” para lograr su sueño.

Pregunta.- ¿Qué recuerdas de tu paso por Marcet?

Respuesta.- Cuando tenía siete años, mi padre me apuntó a un curso de Alta Tecnificación en Madrid. Ese campus nos gustó tanto que decidimos ir a muchos otros eventos organizados por Marcet: concursos de faltas, concursos de regates, torneos…

P.– ¿Cuál era tu objetivo entonces?

R.- En aquella época era un niño y sólo quería divertirme jugando al fútbol y conocer a gente nueva. Sin embargo, esos cursos me vinieron bastante bien para mi progresión como futbolista y persona.

“Enterarme de que el atleti me había fichado fue uno de los mejores momentos de mi vida”

P.- ¿En qué aspectos concretos mejoraste?

R.- Me enseñaron mucho. Sobre todo aprendí qué tenía que hacer con el balón cuando lo tenía entre los pies: tomar decisiones correctas, mover la pelota con criterio, reaccionar de forma rápida… En general, los entrenamientos en Marcet se centraban mucho más en la técnica individual comparados con los que hacía con mi equipo de entonces.

P.- ¿Cuáles son tus mejores recuerdos de esta etapa?

R.- Siempre recordaré con cariño un concurso de regates que acabé ganando, lo cual me hizo mucha ilusión. También me acuerdo de un torneo que disputamos en Andorra, donde me lo pasé genial.

P.- ¿Cómo se dio la oportunidad de que ficharas para el Atlético?

R.- La oportunidad llegó en el verano de 2012. Apenas tenía 9 años. Recuerdo cuando mi padre me dijo que habría empezado a entrenarme con el Atlético de Madrid… Ese momento fue uno de los mejores de mi vida.

Guillermo Macho durante un partido del Atlético de Madrid.
Guillermo Macho durante un partido del Atlético de Madrid.

P.- ¿Has tenido que hacer sacrificios para estar dónde estás ahora?

R.- ¡Desde luego! En este mundo hay que hacer muchos sacrificios. Hay menos tiempo para los estudios. En lo académico siempre he tenido que encontrar la forma de apañármelas de otra manera. También he tenido que renunciar a excursiones o intercambios en los que me habría gustado participar. Cada verano he perdido días de vacaciones por estar haciendo la pretemporada. Pero no sólo se trata de mis renuncias, sino también de los sacrificios de mis familiares, que me han llevado a entrenar todos los días, han venido a verme a los partidos, etc.

P.- ¿Qué objetivos tienes ahora?

R.- Quiero mejorar día tras día, trabajar para ello y estar cada vez más cerca de lograr mi sueño. Siempre he disfrutado del fútbol y lo he jugado con unas ganas e ilusión incalculables.

 

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