Pese a haber vestido la camiseta de los mejores equipos de España, ‘El Maestro’ nunca supeditó su formación académica a la carrera deportiva.

Jugador de RCD Espanyol, FC Barça y Real Madrid CFFrancisco Javier Marcet Mundó (Barcelona, 1928) se desempeñó como delantero centro reconvertido en interior. En el terreno de juego siempre destacó por su gran capacidad de organización y por virguerías técnicas que le valieron los apodos de ‘El Coco’ o ‘El Maestro’.

Sus mejores años coincidieron con su etapa perica, cuando formó una de las mejores delanteras que se recuerden junto a campeones como Mauri, Arcas, Piquín y Egea. Gracias a sus excelentes actuaciones con el club blanquiazul recibió la llamada de la Selección, con la que debutó en 1951 ante Suecia.

Con la pelota entre los pies, ‘El Maestro’ dio lecciones de su técnica por media Europa y Sudamérica hasta alcanzar los 30 años, cuando decidió colgar las botas. Mucha agua había corrido bajo los puentes desde sus primeros partidos con el Castellón en Segunda División, pero Marcet llegaba más que preparado para su adiós al fútbol.

Visión a largo plazo

Resulta que ‘El Maestro’ también lo era fuera del terreno de juego. Porque después del fútbol hay vida, y Marcet lo sabía. Por eso, nunca supeditó su formación académica a su carrera deportiva. Tanto es así que no dudó en marcharse del Real Madrid cuando se dio cuenta de que su continuidad en la capital estaba poniendo en peligro sus estudios.

Esa visión a largo plazo, esa capacidad para ver más allá del rectángulo de juego fue lo que realmente le convirtió en un adelantado a su época. Licenciado en Ciencias Económicas y Derecho por las universidades de Deusto y Madrid y titulado del IESE (Instituto de Estudios Superiores de la Empresa), Marcet buscó en las aulas lo que el fútbol de los años 50 no podía darle. Con esfuerzo y constancia supo preparar el terreno para ‘el día después’ y empezar una brillante carrera como ejecutivo.

Casado con María del Carmen Bonel y padre de ocho hijos, ‘El Maestro’ nunca abandonó del todo el mundo del fútbol. No sólo porque fue entrenador de la Selección Catalana y miembro del Consejo Directivo de la Real Federación Española de Fútbol. También porque quiso trabajar para mejorar el ‘deporte rey’ en dos aspectos que él mismo echó en falta cuando se vestía de corto: el entrenamiento de la técnica individual y la formación en valores.

Así es cómo nació el proyecto de la Fundación Marcet, de la que fue presidente de honor desde el principio. Una escuela de fútbol por la que han pasado decenas de miles de chicos en los últimos 40 años y que hoy tiene presencia en 28 países, siendo un referente internacional en lo que a formación deportiva y educación en valores se refiere.

Unos valores que ‘El Maestro’ quiso plasmar en ‘Repensar el fútbol’ (Diario La Grada Ediciones), una auténtica guía para entender los trastornos del ‘deporte rey’ y debatir su futuro inmediato. Un libro escrito desde la experiencia de quien ha podido vivir un fútbol más “espontáneo”, más “sincero” y menos “marrullero”. En la obra, Javier Marcet ofrece las claves para reinventar este deporte y recuperar sus valores, consciente de que su legado seguirá vivo día tras día en la Fundación que lleva su nombre.

 

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