Jonathan Toro llega a la Primera División portuguesa y a la Selección de Honduras.

El 12 de febrero 2012 Jonathan Rubio Toro cogió un avión con rumbo a España. El delantero hondureño estaba a punto de empezar su ciclo formativo en Marcet y viajaba a Barcelona con un objetivo preciso. “Jonathan, ¿qué llevas en esa maleta?”, le preguntó ese día un periodista. “El sueño de jugar como profesional en España”, contestó el mediapunta.

Seis años después,  el sueño de Jonathan se convertía en realidad. El joven de San Pedro Sula firmaba por el Huesca, recién ascendido a Primera División tras una espectacular temporada en LaLiga 123. Una oportunidad de oro para un jugador que ya se había lucido en Portugal con la camiseta del Gil Vicente y que volvería a ser uno de los protagonistas del fútbol luso en calidad de cedido, antes con el Varzim, y luego con la Académica de Coimbra y el Tondela.

Jonathan Rubio durante un partido con el Tondela.
Jonathan Toro Rubio durante un partido con el Tondela.

Jonathan había sido cortejado en los últimos años por varios equipos europeos de Primera División. En la temporada 2013/14 estuvo entrenándose con el Sion, que estuvo a punto de ficharle. Sin embargo, el Gil Vicente puso sobre la mesa una oferta irrechazable que dejó al club suizo descolocado. El ‘diez’ catracho eligió entonces al equipo portugués, también por la importante tradición futbolística del país luso. El Gil Vicente, era el sitio ideal para que la joven promesa pudiera desplegar todo su potencial en un equipo de Primera División.

“Es una gran oportunidad para mi carrera”, comentó entonces Jonathan. “Me gustaba mucho la organización suiza y también la calidad de vida en el país alpino. Sin embargo, Portugal es una opción mucho mejor desde el punto de vista futbolístico, porque su liga tiene un nivel mucho más alto”.

Jonathan llevaba más de tres años entrenándose en las instalaciones Marcet. Desde su llegada a Barcelona los técnicos de la academia de fútbol barcelonesa no tuvieron ninguna duda: el delantero hondureño tenía todas las papeletas para llegar al más alto nivel del fútbol.

Su estancia en Marcet le permitió desarrollar su talento y mejorar cada vez más. Un trabajo duro y constante que tuvo un primer premio cuando Jonathan fue convocado por primera vez por la Selección nacional Sub-20 de su país. Su fichaje por el Huesca y sus buenas actuaciones en los clubes portugueses acabaron abriéndole las puertas también de la absoluta, a la que se sumó en verano 2019, cuando marcó dos goles en sendos partidos contra Puerto Rico y Chile.

Jonathan Rubio celebra uun gol con el Gil Vicente.
Jonathan Toro celebra un gol con el Gil Vicente.

“Siempre pensé que sería difícil llegar a la Selección, porque nunca había sido tomado en cuenta por los técnicos hondureños”, explicaba el delantero. “Pero al final llegó mi oportunidad. No me desesperé y las cosas se me dieron. Ahora sueño con estar en Mundial, pero hay que ir paso a paso”. Y el primer paso es cuajar una buena temporada en la máxima división portuguesa con la elástica del Tondela.

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