Leonardo Frey logra hacerse un hueco en el Zúrich tras su paso por los cursos intensivos Marcet.

“Leí el e-mail una y otra vez, hasta que me di cuenta de lo que significaba. ¡Era verdad! El Zúrich me había convocado a unas pruebas… ¡Lo había conseguido!”. Así Leonardo Frey Zalve supo que uno de los grandes del fútbol suizo pretendía ficharle. “Era lo que quería, y la verdad es que en cierta forma me lo esperaba. En mi club estaba jugando muy bien y marcando muchos goles… Lo lógico era que el Zúrich fuera el siguiente paso“.

Leonardo jugaba entonces en el Meilen, el equipo de su pueblo. Llevaba toda la vida con esa camiseta, pero empezó a destacar en ese club después de acudir a los cursos intensivos Marcet. “Hice tres campus en Madrid y aprendí muchísimo tanto a nivel personal como a nivel deportivo. Después del primer curso pegué el salto más grande de mi carrera futbolística. De ser un jugador del montón en el Meilen, pasé a ser un jugador destacado, lo que me dio opciones para llegar al Zúrich”.

“Después de mi primer curso en MarcEt pegué el salto más grande de mi carrera futbolística”

“Acudí a Marcet porque quería mejorar y ver de cerca el fútbol español”; explica el jugador suizo de 14 años. “Mi madre empezó a buscar por internet y nos pareció la opción más completa e interesante. Marcet cuida muy bien los aspectos técnicos y psicológicos, y sus entrenadores trabajan contigo hasta que ganes confianza en hacer cada cosa. Además te encuentras rodeado de personas que tienen tus mismas ambiciones, en un ambiente que te ayuda mucho a mejorar”.

Leonardo es un jugador ‘sui generis’, ya que todavía no tiene una posición fija en el terreno de juego. La temporada pasada se desempeñaba como extremo y mediapunta en el Meilen, mientras que en el Zúrich lo ha venido haciendo como lateral derecho y centrocampista. Además de la polivalencia, otras de sus virtudes son la rapidez, la buena visión de juego y la tranquilidad a la hora de definir. “Siempre intento aplicarle inteligencia al juego”, comenta.

“Me enamoré de este deporte cuando me di cuenta de todas las amistades que TE PERMITE hacer”

El salto del equipo de su pueblo al Zúrich -que compite en Primera División– no fue simple. “De hecho, fue más bien complicado. Mis compañeros llevaban jugando juntos desde los siete u ocho años, mientras que yo tuve que estar tres meses de prueba antes de entrar definitivamente en la plantilla. Además, los entrenamientos eran muy distintos con respecto a lo que estaba acostumbrado, ya que mi única experiencia con técnicos profesionales había sido en Marcet. Pero con el tiempo las cosas empezaron a cambiar y yo, a sentirme más integrado en el grupo”.

Ahora la prioridad para Leonardo es encontrar una posición que le permita desarrollar todo su potencial y llegar lo más lejos posible con su nuevo equipo. “Estar aquí es muy importante para mí, porque desde pequeño sé que quiero llegar a ser un jugador profesional. Me enamoré de este deporte cuando me di cuenta de todas las amistades que te permite hacer. Haber llegado a un club histórico como el Zúrich es un honor y es algo que me motiva a mejorar cada vez más”.

 

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