Luis Miravitlles acudió a Marcet para mejorar su técnica y ganarse una beca deportiva en una universidad americana.

El fútbol puede abrir muchas puertas. Dentro y fuera del deporte. Invertir en formación futbolística no significa jugarlo todo a una carta, sino abrir un amplio abanico de posibilidades de desarrollo personal y profesional. Luis Miravitlles de Castro es prueba de ello. Nacido el 1 de abril 1999 en Barcelona, entró en 2015 en la Academia de Alto Rendimiento Marcet con un objetivo preciso: iniciar su carrera universitaria en EEUU. Hoy estudia en Pensilvania y juega de lateral en el Mount Aloysius College Soccer.

P.- ¿Cómo se te ocurrió la idea de utilizar el fútbol para acceder al sistema universitario americano?

R.- A comienzos de 2015 vi un anuncio de AGM que hablaba de esta posibilidad. Daban una conferencia en Marcet sobre este tema. Fui a escucharla y salí muy convencido. La opción de EEUU me interesaba porque me permitía combinar fútbol y estudios, algo que en España es muy complicado.

P.- ¿Tu objetivo era más académico o futbolístico?

R.- Ambas cosas. Sabía que si quería seguir con el fútbol en España se me iba a complicar la carrera. Además, también valoré el hecho de poder estudiar en una Universidad de habla inglesa. Y así es cómo acabé en el Mount Aloysius College.

P.- ¿Cómo fue el proceso? ¿Es complicado?

R.- Más que complicado es largo. Básicamente se trata de enviar un vídeo currículum para que los técnicos de varias universidades americanas puedan valorar tu perfil de jugador. Las grabaciones tienen que reflejar tu nivel futbolístico. Y ésa es la clave. A partir de ahí las universidades que están interesadas en tu perfil te empiezan a enviar propuestas. Yo recibí varias y me decanté por la que me parecía mejor. Eso sí, antes de formalizar la matrícula hace falta superar un par de pruebas de inglés y matemáticas.

P.- ¿Qué condiciones te ofrecieron?

R.- La educación en EEUU es cara. Yo necesitaba una beca. La que obtuve me cubre más del 50% de los gastos, tanto académicos como de vivienda, gastos, etc.

P.- ¿Qué significa que en EEUU es más fácil compatibilizar fútbol y estudios?

R.- El deporte está muy valorado en las universidades americanas. En EEUU entienden que la formación futbolística no quita nada a la formación académica. Al revés, si un examen coincide con un día de partido, es completamente normal que los profesores te permitan aplazar la prueba. Son muy comprensivos con este tema y no ven ningún problema en adaptar el calendario de estudios al calendario deportivo.

Luis Miravitlles durante un entrenamiento en la Academia de Alto Rendimiento Marcet.
Luis Miravitlles durante un entrenamiento en la Academia de Alto Rendimiento Marcet.

P.- ¿Cuánto fue importante la formación futbolística que recibiste para poder entrar en el Mount Aloysius College?

R.- Fue clave. En 2015 estaba en un club de nivel medio bajo, pero sabía que para cumplir mi sueño de estudiar en EEUU tenía que jugar en un equipo más serio y profesional. Por eso ese año empecé a acudir a Marcet en los cursos intensivos de Semana Santa 2015. Pude ver cómo trabajan en la Academia de Alto Rendimiento. Me sentí muy cómodo desde el principio. Vi que había alumnos procedentes de todo el mundo y que estaban obteniendo resultados importantes. La impresión fue muy positiva. Además, tuve la oportunidad de hacer una gira en la que fuimos a Madrid y Portugal. Allí pude enfrentarme a equipos de primer nivel. Fue espectacular. Entonces decidí apuntarme también a los intensivos de verano, y luego al Programa Profesional.

P.- ¿En qué mejoraste durante tu etapa en Marcet?

R.- En todo. Tuve una gran progresión. Antes era un chico muy nervioso con el balón. Mi técnica no era la mejor, ni mucho menos. Era rápido y resistente, pero no llegaba a destacar. Nada más entrar en Marcet me dejaron clarísimo que tenía que mejorar mi técnica, que el fútbol es un deporte de toques. En dos años mi progreso fue enorme. Por los rivales contra los que juegas, por los entrenadores, por la metodología de enseñanza, por las sesiones de psicología deportiva… Aprendí muchísimo y acabé progresando en técnica, táctica, velocidad, posicionamiento, visión de juego… En todo.

 

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