Los partidos han de entenderse como herramientas didácticas indispensables para estimular la evolución personal de cada alumno.

La formación es la razón de ser de Marcet. El objetivo de la Academia de Alto Rendimiento es descubrir el verdadero potencial de cada futbolista, determinar qué habilidades tiene que adquirir en el futuro para poder desarrollarlo y diseñar una hoja de ruta clara que le permita llegar al éxito. La prioridad es la evolución personal de cada alumno. En ningún caso el crecimiento individual ha de supeditarse al resultadismo impuesto por la competición. Pero eso no quiere decir que campeonatos y copas sean inútiles. Al revés, los estímulos competitivos son imprescindibles para alcanzar la excelencia individual.

“Otras escuelas de fútbol forman orquestas, nosotros instrumentistas”. La frase de Javier Marcet pretende distinguir entre un modelo de fútbol base orientado a desarrollar equipos y otro cuya meta es formar jugadores. En el primer caso, el conjunto es lo que prima: si un futbolista no da el rendimiento esperado, se le puede esperar, pero sólo hasta cierto punto. Cuando deja de ser útil para su equipo, se le reemplaza. En cambio, cuando prima la formación individual, la competición deja de dictar sus condiciones y los partidos se convierten en una imprescindible herramienta didáctica capaz de fomentar la evolución personal de cada alumno.

los marcet teams proporcionaN un contexto competitivo funcional aL desarrollo INDIVIDUAL del jugador

Éste es precisamente el objetivo de los Marcet Teams, pensados para proporcionar a sus jugadores un contexto didáctico funcional a su desarrollo individual. Porque la competición, correctamente entendida, es imprescindible para mejorar. Volviendo a entrar en la metáfora de Javier Marcet, se puede decir que la orquesta no es el fin en sí mismo, pero sí es el entorno necesario para que cada instrumentista pueda progresar.

Las convocatorias de los Marcet Teams se realizan seleccionando a jugadores con habilidades y competencias similares. Esta homogeneidad es fundamental para permitir a los alumnos expresar todo su potencial durante los partidos o los campeonatos internacionales en los que participen. Gracias a la competición, el cuerpo técnico Marcet puede observar a los jugadores en una serie de situaciones que no se dan durante los entrenamientos.

la competición es imprescindible para progresar, pero nunca HA DE condicionar la formación PERSONAL

Cada encuentro se graba en formato digital para que el Departamento de Evaluación pueda realizar un análisis objetivo según las directrices del Programa Matrix. Gracias a este exclusivo sistema de evaluación aplicado al fútbol, los técnicos Marcet establecen metas individuales con el objetivo de determinar qué competencias tiene que adquirir cada jugador para poder progresar de la forma adecuada. Se trata de evaluar a cada alumno de manera constante en el tiempo para poder monitorear su evolución y diseñar unas acciones formativas específicas que adapten la enseñanza del fútbol a las características únicas de cada persona.

Así, las ventajas de pertenecer a un equipo Marcet se miden en términos de formación y evolución personal. Gracias al Modelo Pedagógico Marcet y a los principios de la Filosofia Tailor-Made, el propio jugador nota la progresión que va experimentando a lo largo de la temporada, lo cual acaba creando un círculo virtuoso que se autoalimenta. Tanto en entrenamientos como en partidos. Porque la competición siempre es importante, pero nunca tiene que condicionar la formación del alumno.

 

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