Marcos Ortega Lara necesitaba entrenamientos más exigentes. Se apuntó al Curso Anual Marcet y acabó fichado por el Real Madrid.

El primer paso para mejorar es ser conscientes de lo que hay que cambiar. Progresar es imposible si antes no estamos dispuestos a reconocer que hay cosas que no sabemos. Superar la etapa inicial de desconocimiento inconsciente es imprescindible también para avanzar en el fútbol, y Marcos Ortega Lara lo sabe. Lo aprendió en los cursos Marcet, a los que acudió a los 14 años de edad tras haber defendido la portería del Rayo Vallecano durante cuatro temporadas.

“Un día fui a ver un entrenamiento de mi hermano pequeño en Marcet”, recuerda el cancerbero madrileño. “Me gustó lo que vi y decidí sumarme. Allí me di cuenta de que había muchas cosas que tenía que mejorar. Fue sobre todo gracias a Emilio, mi técnico de entonces. Me encontré muy bien con él. Y la verdad es que Marcet te acaba aportando cosas que un club de barrio no te puede aportar“.

Marcos había empezado a jugar de pequeño en el equipo de su colegio, el San Pascual Monptellier. Después de llegar al Rayo decidió apuntarse al Curso Anual Marcet en busca de entrenamientos más exigentes. Fue entonces cuando la mala suerte se cebó con él, ya que el joven portero se rompió un codo. “Pero Marcos reaccionó muy bien y en cuestión de meses se recuperó totalmente”, explica Javier Sánchez, responsable Marcet en Madrid: “Parecía una lesión grave, pero al final le sirvió como estímulo para volver con mucha más fuerza”.

“al llegar a marcet me di cuenta de que había muchas cosas que tenía que mejorar”

Tanto es así que el arquero fue fichado por el Real Madrid para la temporada 2016-17, en la que defendió la portería del Cadete B. En la presente temporada hizo lo mismo en el Cadete A del equipo merengue, que en su página web califica a Marcos de portero “ágil” y “rápido” bajo palos: “Destaca por su colocación y sabe jugar bien con los pies, además de poseer un gran golpeo de balón. Siempre concentrado en el partido, aporta seguridad desde la portería al resto de sus compañeros”.

Una descripción a la que Marcos añade lo siguiente: “Soy un portero práctico y tengo mucha intuición a la hora de parar penaltis o en situaciones de mano a mano”. Unas habilidades que también le valieron la convocatoria a las Selecciones Sub-12 y Sub-16 de la Comunidad de Madrid. “Ahora mi sueño es llegar a la Selección española y poderme dedicar al fútbol. Quiero llegar a ganarme la vida con esto”.

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