El éxito del fútbol español ha hecho que pivotes y volantes gocen hoy de un protagonismo que hasta hace unos años no tenían.

“Dime con qué mediocentro andas y te diré qué equipo eres”. La célebre frase de Juanma Lillo da cuenta de la importancia que pivotes y volantes tienen en el fútbol contemporáneo. Como creadores y organizadores del juego siempre han desarrollado un papel clave, pero ha sido sobre todo en los últimos años cuando los mediocentros han empezado a ‘robar’ parte del protagonismo que tradicionalmente se solía reservar a los delanteros. Este fenómeno está relacionado con el auge y los éxitos de un modelo táctico basado menos en la verticalidad y más en la posesión del balón. Un estilo que tiene en el fútbol español su principal valedor.

“Sin duda los mediocentros tienen hoy una relevancia que en el pasado no tenían”, asegura Mattia Fontana, ex analista táctico de Eurosport que hoy trabaja en DAZN, canal de televisión online dedicado a los deportes. Según el periodista italiano, esta tendencia hunde sus raíces en los modelos tácticos desarrollados por equipos como el Real Madrid de Del Bosque, el Milan de Ancelotti y, sobre todo, el Barcelona de Guardiola. ¿Qué cambió en concreto? “Que sus entrenadores empezaron a prescindir de mediocentros de corte únicamente defensivo y apostaron por poner a más jugadores de calidad en el 11 titular”.

El fútbol posicional ha acabado rompiendo la tradicional dicotomía entre medios ‘jugones’ y MEDIOS de contención

Sin embargo, futbolistas creativos en la medular siempre los hubo. “Incluso en un fútbol tan defensivo como el ‘catenaccio’ italiano, el jugador más destacados de un equipo siempre era el número 10, que otra cosa no era sino un mediocentro de calidad. Lo que ha cambiado es que antes este ‘regista’ estaba rodeado de compañeros que se dedicaban a tareas de contención, mientras que ahora la tendencia es jugar con un número cada vez mayor de mediocentros creativos”. A veces, todos.

En otras palabras: si la consideración que tenemos hoy de pivotes e interiores no es la misma que se tenía hace años, eso es porque ha evolucionado la interpretación de estas posiciones tan cruciales. El centro del campo ya no es un simple lugar de transición entre el ataque y la defensa, sino la auténtica sala de mandos de un equipo, el lugar en el que se crea el juego y se ganan (o se pierden) los partidos. Por eso, los pobladores de ese lugar han de tener una excelente visión de juego, saber aprovechar con inteligencia los espacios, dominar a la perfección las técnicas del pase y del control orientado. Unas habilidades que hoy encarnan jugadores como Modric, Pogba o De Bruyne, pero que hace años no eran tan demandadas.

Antes se daba por sentado que los pivotes tenían que ser principalmente destructores, como si fueran unos centrales adelantados. No es casualidad que muchos futbolistas han acabado intercambiando estas dos posiciones a lo largo de sus carreras. Pero ahora ya no es así. “Cada vez más equipos extinguen la máxima de un mediocentro clásico […] para jugar con alguien de mayor criterio con el balón en los pies”, explica José Martínez, periodista mexicano de SportBall. “Pero esto no quiere decir que fallen en la parte defensiva. La mayoría de estos mediocentros cuentan con un posicionamiento fenomenal y una gran habilidad para anticipar al rival”. Y si no, sólo hace falta pensar en Verratti, Busquets, N’Zonzi

Sin embargo, a menudo los medios de comunicación y los propios profesionales del sector ponen etiquetas simplistas a los mediocentros. Los hay “jugones” y los hay “destructores”. Pero la realidad es más compleja y existen miles de matices entre estos dos extremos. De hecho, la tendencia actual es contar con jugadores lo más completos posibles.

“Este fenómeno se nota más en el centro del campo, pero ocurre en todas las posiciones”, explica Fontana. “A los laterales, por ejemplo, se les pide cada vez más que sepan defender como centrales y atacar como extremos. Vamos hacia un fútbol en el que los jugadores no se tienen que limitar a una tarea específica, sino saber hacer todo lo que se requiera en la zona del campo que ocupan. Es el triunfo del fútbol posicional“. Y una oportunidad de lucirse como nunca para todos los mediocentros.

 

Compartir