Miquel no dudó a la hora de colgar las botas para convertirse en entrenador. Hoy lidera la formación de porteros en el fútbol base del Girona.

Miquel Colldecarrera Badosa es hoy el máximo responsable de porteros en la cantera del Girona FC. Pero también es la demostración de que con pasión y dedición es posible encontrar un trabajo grato y satisfactorio. Eso sí, siempre y cuando haya una buena formación de por medio.

“Mi trabajo me apasiona, me encanta… Lo disfruto mucho”, explica Miquel, natural de Olot (Gerona). “Siempre tuve las ideas muy claras sobre lo que pretendía hacer. Ya desde pequeño quería ser guardameta. Y ahora, con unos cuantos años más, tengo la suerte de poder dedicarme a estar en la portería, aunque de otra forma. Estoy haciendo crecer a chavales con grandes aspiraciones… Para mí es un orgullo. Y también lo es ser parte del Girona FC, siendo yo de aquí”.

Miquel se encarga de gestionar el día a día de los porteros del fútbol base del club catalán. No sólo en lo deportivo, sino atendiendo a las distintas necesidades de los guardametas rojiblancos: “Nuestro objetivo es cuidar todos los detalles al máximo para que los porteros se puedan dedicar simplemente a entrenar y mejorar día tras días. Queremos llegar a la excelencia ofreciendo un trabajo de calidad en el campo y unas buenas condiciones fuera del terreno de juego, en todo lo que se refiere a residencia, transporte, etc. El objetivo es que nuestros porteros se sientan cómodos y valorados por el esfuerzo que realizan. Para que así sea, tenemos que darles las máximas facilidades, sobre todo a los que vienen de fuera”.

“el entrenamiento me llena. me apasiona trabajar con chavales que tienen ganas de crecer”

Pero el trabajo de Miquel tampoco se queda en eso. El formador olotense también se encarga de diseñar y desarrollar la metodología y los contenidos de las sesiones de entrenamiento del fútbol base del Girona. Aunque lo que más le gusta sigue siendo el día a día en el terreno de juego: “El entrenamiento es algo que me llena. Me apasiona trabajar con chavales que tienen un gran margen de mejora y muchas ganas de crecer y de llegar al fútbol profesional”.

Las mismas ganas que tenía él mismo hace 10 años, cuando se apuntó al Curso Anual. “En esa época me fui a estudiar a Barcelona y me enteré de que Marcet ofrecía una formación de calidad y específica para porteros, liderada además por Tommy N’kono. Pedí a mi club que me apuntara a Marcet con el objetivo de poder llegar en forma al partido del fin de semana. La experiencia fue muy buena. Recuerdo entrenamientos con mucha base teórica, pero también un trabajo de campo importante, en el que me corregían situaciones que yo nunca había trabajado antes. Fue muy positivo y enriquecedor, porque aprendí muchísimas cosas“.

“recuerdo que en marcet me corregían situaciones de juego que nunca ANTES había trabajado”

La carrera de futbolista llevó a Miquel a jugar en Segunda Catalana. Hasta los 27 años, cuando tomó la decisión colgar las botas y dedicarse a los entrenamientos. Tenía las ideas claras y “muchas ganas” de dar el salto y dedicarse exclusivamente a la formación. Empezó su andadura en varios equipos y academias de fútbol, hasta recibir la llamada del Girona.

Sólo han pasado cuatro años desde entonces, pero entonces el club era muy distinto. “Todo era mucho más amateur y menos profesional. He visto crecer al Girona de forma exponencial año tras año, también gracias a la dinámica muy positiva del primer equipo, que subió a Primera División en 2017 . Las consecuencias del ascenso han sido buenísimas y gratificantes para todos. Aquí estoy muy a gusto“.

 

Compartir