Shoma sabía que para progresar tenía que salir de su zona de confort. Por eso cambió Tokio por Barcelona.

Fue Edmilson quien le habló a Shoma de Marcet. El campeón del mundo brasileño le aconsejó trasladarse a Barcelona y sumarse a la Academia de Alto Rendimiento para cumplir sus objetivos futbolísticos. El joven delantero japonés decidió emprender el viaje y en septiembre empezó el nuevo curso como alumno del Programa Profesional Marcet. ¿Sus objetivos? “Aprender a tomar las decisiones correctas en el terreno de juego y llegar al fútbol profesional”.

“También quiero mejorar en el regate y desarrollar un físico de futbolista”, explica Shoma Kai, de 15 años. Su adaptación a un nuevo país, una nueva cultura y una nueva forma de entrenar no ha sido sencilla. “Pero ha sido más fácil de lo que me esperaba. Desde el comienzo mis compañeros me acogieron muy bien. Aún no entiendo todo lo que me dicen, pero es normal: estoy en el extranjero y aprender un idioma va a ser muy bueno para mí”.

“lo mejor de todo son lOs análisis personaliZAdos. creo que en japón no hay NADA así”

Shoma sabe que salir de su zona de confort es indispensable para progresar. Está en Barcelona por eso. Y es consciente de que este principio se aplica no sólo al idioma, sino a todos los ámbitos: “La comida no es la misma que en Japón. Es diferente. Pero no estoy aquí para devorar mis platos favoritos, sino para comer sano y mejorar mi condición física”.

Progresar significa adaptarse a nuevos contextos, aprender a ver las cosas de forma distinta, ir a más. También en el fútbol. “Los entrenadores españoles te dan consejos diferentes, sobre todo a la hora de cuidar la táctica defensiva. Lo que vale en Japón no vale en Barcelona“, asegura el extremo nipón, procedente de Tokio.

Shoma Kai durante un entrenamiento en la Academia de Alto Rendimiento Marcet.
Shoma Kai durante un entrenamiento en la Academia de Alto Rendimiento Marcet.

“A menudo el tener que trabajar sin balón causa sorpresa entre muchos alumnos de nuestra Academia. Es normal, porque en otros países no se suele desarrollar esta faceta del juego”, explica Felipe Ragel Mármol, entrenador de Shoma. El técnico asegura que el extremo japonés es muy aplicado y tiene una buena técnica. “Juega en la banda derecha a pierna cambiada. Es un jugador que tiene chispa y proyección“.

El objetivo de Shoma es que esta “proyección” se convierta pronto en oportunidades concretas. Para eso trabaja día tras día, con dos sesiones de entrenamientos diarias y un equipo de expertos que sigue su progresión. “Lo mejor de todo son los análisis personalizados, que me permiten conocer mis fortalezas y mis debilidades. En Marcet hay un equipo de profesionales que las realiza para todos los jugadores. Creo que en Japón no hay nada de este tipo“.

 

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