Omar Ocampos es defensa central de Tigres, el mismo equipo con el que su abuelo se proclamó campeón de México.

Omar Ocampos tiene la pasión por el fútbol grabada en su ADN. “Mi abuelo fue jugador profesional y llegó a proclamarse campeón de la liga mexicana con Cruz Azul y Tigres. Por eso de pequeño me enamoré de este deporte”, recuerda el defensa central, que destaca tanto por su envergadura como por un excelente golpeo de balón. Unas cualidades que hoy pone al servicio de Tigres, el equipo de Monterrey donde también militó su abuelo.

P.- ¿Cómo llegaste a fichar por ese club? ¿Dónde te notaron?

R.- Fue en 2014. Me vieron jugar en algunos partidos y me invitaron a entrenar con ellos. Lo que pasa es que aún no tenían un equipo de mi categoría. Eso hizo que durante los primeros seis meses me tuviera que entrenar con chicos mayores.

P.- ¿Cómo recibiste la noticia de tu fichaje?

R.- Me avisaron mis padres. Dijeron que les habían hablado para ver si daban su consentimiento. Ellos aceptaron y así es cómo empecé en este club que quiero tanto.

“en marcet encontré mucha intensidad, pero me gustaba tanto que nUNCA quería parar.”

P.- Antes de que Tigres te fichara, estuviste en Marcet en dos ocasiones. ¿Cómo descubriste esta academia?

R.- Fue mi madre quien me propuso ir a pasar un verano “intenso” en Barcelona. Además, fue muy clara en decirme que iba a ser duro y que tenía que estar seguro de querer hacerlo. La primera vez me fui en 2010. Estuve dos meses en Barcelona, entrenando prácticamente todo el tiempo.

P.- ¿Fue tan duro como te lo había pintado tu madre?

R.- Eran sesiones muy intensas. Recuerdo que llegaba a Marcet a las 07:30h y salía a las 18:00h. Así de lunes a domingo. Hasta que, después de 20 días, me dieron un descanso. Pero a mí me gustaba tanto estar en Marcet que no quise parar. Prefería seguir aprovechando la oportunidad de estar allí.

P.- Me imagino que tu objetivo era mejorar…

R.- Tenía seis años la primera vez y aún no visualizaba debidamente las cosas. Sin embargo, cuatro años después regresé, y entonces sí que tenía claro que lo que buscaba era mejorar mi técnica individual y también la parte mental.

“En barcelona me dijeron por primera vez que tenía que jugar de defensa. hoy sigo en esa posición”

P.- ¿Lo lograste?

R.- Me sirvió mucho. Marcet fue el primer lugar en el que me dijeron que tenía cualidades como defensa. Al comienzo yo me negaba a aceptarlo, porque me gustaba mucho más jugar como mediocentro de contención. Pero al final me fui dando cuenta de que en esa posición era muy bueno y lo acabé disfrutando. Tanto que hoy en Tigres sigo jugando de central.

P.- ¿Cuáles son tus objetivos ahora?

R.- Estudiar y terminar una carrera universitaria. Al mismo tiempo, quiero seguir en el mundo del fútbol y abrirme un hueco en Primera División. Mi sueño es vestir el uniforme de mi Selección y -¿por qué no?- jugar en Europa como profesional.

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