El campeón olímpico y presentador televisivo asesora a los alumnos del Programa Profesional.

El campeón olímpico Pedro García Aguado ha visitado la Academia de Alto Rendimiento Marcet para poner su experiencia a disposición de los alumnos, orientándoles en sus carreras deportivas. Y el mensaje principal que ha querido transmitir a los jóvenes futbolistas del Programa Profesional es precisamente eso: para triunfar, en el deporte como en la vida, es necesario tener al lado personas con experiencia que puedan asesorarnos.

“El ‘coach’ tiene que orientar a los chicos con respecto a sus objetivos, para que no metan la pata y lleguen a comprender lo que realmente es bueno para ellos”, ha explicado Aguado a los alumnos Marcet. Él mismo, tras  ganar la medalla de oro en waterpolo en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996, decidió empezar a asesorar a jóvenes problemáticos, hasta convertirse en un célebre conferenciante y saltar definitivamente a la fama como presentador del programa de televisión ‘Hermano mayor’.

Pedro Aguado rodeado de alumnos Marcet después de la conferencia.
Pedro Aguado rodeado de alumnos Marcet después de la conferencia.

Nadie mejor que Aguado conoce la importancia que puede tener la actividad física como herramienta formativa. “El deporte bien llevado ayuda a adquirir una serie de valores fundamentales, como el esfuerzo y el manejo de la frustración. Pero el deporte mal llevado, entendido solo como competición, puede acabar generando mucha frustración”.

De ahí la importancia de la figura del mentor, encargado precisamente de orientar este proceso. La improvisación, dice Aguado, no lleva a ningún lado. Y para demostrarlo, el ex jugador de waterpolo habla de su propia experiencia: “De joven, yo llegué a una residencia de Barcelona donde no había orden ni horarios. Sin embargo, lo que he visto en Marcet es que aquí los alumnos están asesorados. Y la función de una academia de este tipo es precisamente esa: no solo formar al alumno deportivamente, sino también como persona. Los pilares básicos de Marcet son sus valores, y todos los profesionales que están aquí se encargan de transmitirlos”.

Según Aguado, una de las facetas que más hay que cuidar es la gestión emocional de la presión y, sobre todo, de los fallos. “Gracias al deporte es posible trabajar estos aspectos a diario, hasta que con el tiempo se creen mecanismos que permitan afrontar estas situaciones de forma automática. Porque todo el mundo tiene derecho a equivocarse, pero también obligación de aprender“.

 

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