Pol Mur llega a la Oklahoma Wesleyan Univesity después de ganar una beca deportiva.

Pol Mur Llorens siempre quiso dedicarse al fútbol y llegar a ser un profesional del balompié. Pero también quería estudiar Ciencias del Deporte, y pronto se dio cuenta de que compaginar las dos cosas no era tan sencillo. “Busqué varias opciones en España, pero por todas partes me lo complicaban mucho. Me decían que tenía que ser una cosa u otra. De ahí surgió la idea de probar suerte en EEUU, donde me daban la oportunidad de pagarme los estudios a través del fútbol. Hoy puedo decir que escogí la mejor opción”.

Antes de irse al otro lado del Atlántico, Pol desarrolló toda su carrera deportiva en Marcet. “A los seis años mis padres me apuntaron a los cursos intensivos de esta academia, ya que era famosa por la calidad de sus entrenamientos”. De ahí, el hoy extremo derecho entró en la plantilla de los equipos Marcet y acabó formando parte del Programa Profesional. “Allí vi cómo algunos de mis compañeros, como Gerard Espinalt, tomaron la senda de EEUU. Para afrontar todo el proceso me ayudó mucho hablar con ellos”.

“en marcet vi cómo algunos de mis compañeros tomaron la senda de eeuu. me ayudó hablar con ellos”

Ahora Pol está en la Oklahoma Wesleyan University (OKWU) gracias a una beca deportiva. Es decir, una ayuda económica que se ganó por su nivel futbolístico. “Tuve que hacer un video que recogía mis mejores jugadas y enviárselo a entrenadores de varias universidades americanas. Poco a poco ellos empezaron a contactar conmigo ofreciéndome diferentes proyectos. Al final opté por la Wesleyan porque su equipo de fútbol tiene muchas papeletas para ganar el título. Además no juegan al balonazo como muchos otros equipos de EEUU, sino que juegan al toque, y eso también lo valoré a la hora de elegir a dónde ir”.

Ese tipo de fútbol es precisamente lo que Pol aprendió en Barcelona. “Marcet siempre se ha centrado en enseñar a dominar los partidos, jugar el balón y tratarlo con cariño. A parte de técnica y táctica, en esta academia aprendí la disciplina, el compañerismo y el respeto. Y me curtí jugando partidos contra rivales como Barça, Atlético de Madrid, Sevilla, Espanyol, Levante, Oviedo, Valladolid… Además de otras academias procedentes de todo el mundo”.

A su llegada a EEUU, lo que más impresionó a Pol fue la calidad de las instalaciones. “Aquí todo es mejor que en Europa. Los campos están perfectos, incluso los de césped natural. Están bien regados, bien cortados… Y los gimnasios son impresionantes y muy bien equipados. Todo tiene mucha más calidad, sobre todo desde el punto de vista del entrenamiento condicional”.

Pol Mur con la camiseta de los Eagles de la OKWU.
Pol Mur con la camiseta de los Eagles de la OKWU.

“Al margen de lo deportivo, la primera impresión que tuve al llegar es que aquí todo es mucho más grande”, recuerda el extremo, también sorprendido por la diversidad cultural del país que le acoge. “Académicamente, las clases son impresionantes, los profesores son muy cercanos. Aún más si practicas un deporte. Te adaptan los horarios, te ayudan mucho. La gente es muy amable y disponible. He conocido muchas personas y muy rápidamente”.

Invertir en formación futbolística desde muy pequeño ha sido la clave para que Pol pudiera ganarse una beca y tener concretas posibilidades de desarrollo personal y profesional en EEUU. Y non sólo como jugador de ‘soccer’. “Si por alguna razón no sale bien lo del fútbol, me gustaría ser preparador físico aquí en EEUU. Por eso estoy estudiando Ciencias del Deporte. Y también contemplo la opción de convertirme un día en entrenador”. Seguro que el optimismo y la confianza que transmiten sus palabras le ayudarán en este camino.

 

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