Rafinha habla con los alumnos Marcet sobre cómo encarrilar una trayectoria deportiva de éxito.

Marcet Football University e Alcantara Foundation llevan ya años trabajando juntos para desarrollar inclusión social y oportunidades para los jóvenes a través del deporte. El propio Thiago Alcántara nos explicó hace poco los detalles de esta colaboración. Su hermano, Rafinha, acudió a al final de la temporada 2021-22 a la ciudad deportiva Marcet para charlar con los alumnos del Programa Profesional, que estuvieron encantados de escuchar los consejos de un jugador que ha pasado por Barça, Inter, PSG, Real Sociedad

“Ya pasé por vuestra situación”, explicó el futbolista brasileño a su joven audiencia. “Yo también tenía vuestro mismo sueño y luché por él. Me parecía imposible poder llegar a ser un jugador de fútbol, sobre todo porque veía lo bueno que era mi hermano [Thiago]. Pero precisamente por eso me esforcé el triple, porque siempre me comparaba con él”.

Rafinha detalló a los alumnos del Programa Profesional todas las dificultades que tuvo que superar para llegar a la cima. Sobre todo las lesiones, que le apartaron del césped por tres veces. “La primera vez fue justo en el mejor momento de mi carrera, cuando estaba en el Barça. Me lesióné el cruzado. Años después fue el menisco, y luego otra vez el cruzado. Pero todas estas lesiones me hicieron crecer como persona. Llegué a pensar en que no iba a volver a jugar al fútbol. Fueron momentos muy duros, pero los superé y aprendí de ellos”.

Rafinha, rodeado de los alumnos del Programa Profesional Marcet.
Rafinha, rodeado de los alumnos del Programa Profesional Marcet.

“Constancia” y “disciplina” fueron algunas de las palabras más utilizadas por Rafinha durante su intervención. “Llegar es difícil, pero aún más lo es mantenerse”. Eso es lo que su padre, Mazinho, le había dicho. Y era verdad. El éxito, según, Rafinha, tiene que ver con el talento, pero mucho más con la actitud.

“En mi carrera he obtenido resultados cuando más me he esforzado. He jugado con jugadores increíblemente buenos, auténticos fuera de serie… Pero algunos de ellos no se tomaban en serio los entrenamientos, no tenían la actitud correcta, no prestaban atención a los entrenadores… Acabaron perdiéndose. Si no haces las cosas con dedicación y compromiso, no llegas. Da igual el talento que tengas”.

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