Rodrigo consigue ver el fútbol “de forma distinta” tras participar en el Soccer Camp de Arequipa.

Cuando Rodrigo salió al campo para entrenarse todavía era de noche. Estaba acostumbrado a despertarse temprano, porque cuando era pequeño su padre siempre le hacía madrugar los fines de semana para enseñarle a lanzar faltas. Sin embargo, nunca había pisado un terreno de juego tan pronto. “Era mi segundo día en Marcet y el entrenamiento empezaba a las 07:00. Me sorprendí bastante, porque era la primera vez que me entrenaba a esa hora. Todavía había estrellas en el cielo“.

Fue así como Rodrigo Chávez Pacheco descubrió la “exigencia” y la “intensidad” que supone entrenarse en una Academia de Alto Rendimiento. El mediocentro peruano, de 10 años, descubrió a Marcet gracias al Soccer Camp (MSC) que tuvo lugar en Arequipa en octubre de 2018. “Mi papá se enteró del evento y sin pensarlo me matriculó con el único objetivo de que pudiera aprender más. Al final del campus me dijeron que había ganado una beca deportiva para irme a entrenar a Barcelona. Fue la mejor sorpresa de mi vida“.

Los participantes en el Marcet Soccer Camp de Arequipa.
Los participantes en el Marcet Soccer Camp de Arequipa.

Rodrigo aún conserva la misma pelota que le regalaron cuando tenía tres años. Como un talismán, le está acompañando en todas las etapas de su formación futbolística. “Juego desde los 6 años por la selección del colegio San José y también fui convocado en 2018 por el Club Internacional de Arequipa“, cuenta el joven medio, que admira a Cristiano Ronaldo por “las ganas con las que juega” y la historia personal que lo ha llevado a ser “el mejor futbolista del mundo”.

“la mejor sorpresa de mi vida fue cuando me dijeron que había ganado una beca para irme a entrenar a barcelona”

Una historia en la que ambición y sacrificios ocupan un lugar importante. Por eso Rodrigo está encantado con el rigor y la profesionalidad que encontró en Marcet, algo que le ha acercado un poco más al fútbol de sus ídolos, entre los que también figuran lanzadores de faltas como Messi, Neymar, Hazard, Isco o Dybala. “Los entrenamientos en Barcelona siempre llevaban mis capacidades al límite. Los técnicos estaban conmigo en todo momento, siempre atentos a lo que hacía, corrigiéndome y a la vez animándome a hacerlo mejor”.

Rodrigo durante un entrenamiento personalizado en la Academia Marcet.
Rodrigo durante un entrenamiento personalizado en la Academia Marcet.

El mediocentro peruano siguió el Programa Checking en febrero de 2019. En el curso de esa experiencia se midió con un fútbol “más ordenado, más colectivo” y, sobre todo, “mucho más rápido, en el que tienes poco tiempo para pensar”. Rodrigo aprendió a “tomar decisiones antes de recibir el balón”, a “buscar líneas de pase” y también a “hacer amigos sin importar el idioma”.

En Barcelona he visto el fútbol de otra manera y lo he disfrutado. Ahora mi objetivo es seguir entrenando en mi país y jugar como me enseñaron en Marcet, esforzándome todo lo que pueda para poder regresar a España. Quiero mejorar cada día para llegar a ser un futbolista profesional. Ya he aprendido a luchar por mis sueños”.

 

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