Santiago Hernández Riaño aprovecha su formación futbolística para estudiar en Kansas gracias a una beca deportiva.

“Nunca pensé que podría llegar a jugar y estudiar en EEUU, pero este es el único país donde se pueden compaginar ambas cosas”. Santiago Hernández Riaño encontró en Kansas el camino que estaba buscando, y lo hizo tras dos temporadas en la Academia de Alto Rendimiento Marcet. “Finalizado mi ciclo en Barcelona, el director deportivo me habló de la posibilidad de seguir formándome en EEUU, y ahora estoy cursando mi tercer año en el Dodge City Community College“.

El mediocentro colombiano tiene claras sus prioridades. “Mi objetivo siempre fue y será el fútbol, pero mi familia quiere que también me centre en los estudios. La posibilidad de entrar en una universidad norteamericana me vino como anillo al dedo”, explica Santiago, consciente de que esta opción académica no habría sido posible sin su excelente desempeño en el terreno deportivo: “El fútbol fue fundamental para obtener la beca que ahora me permite estudiar y vivir en EEUU. Gracias a este deporte he conseguido muchas cosas“.

Las ayudas económicas cubren la inmensa mayoría de los gastos a los que tiene que hacer frente Santiago, pero no todos. “Entre estudios y fútbol estoy ocupado todo el día. Además, también tengo trabajo, lo cual me permite ayudar económicamente a mis padres. Gracias a Dios, todo me está yendo muy bien, tanto deportiva como académicamente”.

Las dos temporadas que el mediocentro colombiano pasó en Marcet le sirvieron para apuntalar su formación futbolística. “En Barcelona gané mucha experiencia. El trabajo de mis entrenadores me marcó e hizo que mejorara mucho, sobre todo tácticamente. Aprendí a trabajar duro, moverme bien dentro del campo y apoyar correctamente a mis compañeros, no sólo en el terreno de juego”.

En España Santiago también aprendió qué se siente al tocar la nieve. Pudo hacerlo en Soria, en un desplazamiento que su equipo realizó para enfrentarse al Numancia. “Fue totalmente inesperado. Era un día soleado y no muy frío. Incluso dimos un paseo por la ciudad después de comer. Sin embargo, cuando salimos a calentar empezó a llover muchísimo y notamos que la temperatura bajaba cada vez más”.

“En el preciso momento en que el árbitro pitó el comienzo del partido, comenzó a nevar. No había visto la nieve antes y no me lo podía creer. Nos estábamos congelando, pero el clima y el partido me exigían seguir corriendo. A los 10 minutos el campo ya estaba todo blanco. Nunca me esperé poder conocer la nieve gracias al fútbol, y salí muy contento del partido. Fue espectacular, algo que nunca olvidaré“.

Santiago tampoco olvidará el Memorial Marcet celebrado en mayo de 2017, justo antes de que el jugador colombiano abandonara España para mudarse a EEUU. “Fuimos capaces de ganarle al Barça y al Espanyol, quedando campeones del  triangular. Es lo que recuerdo con más cariño“.

El Memorial Marcet fue la guinda a dos años de formación que Santiago está ahora aprovechando de la mejor forma. Una experiencia que le acabó abriendo las puertas del Dodge City Community College, donde sigue poniendo en práctica con los Conquistadors todo lo aprendido en Barcelona. Y donde la nieve no es una excepción, sino una compañera habitual en los duros inviernos de Kansas City, ciudad en la que Santiago afrontará sus próximas batallas.

 

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