Sebastián Rojas llega a una universidad de EEUU gracias al trabajo realizado en Marcet.

Acabado su ciclo formativo en Marcet, Sebastián Rojas se reunió con el director deportivo para analizar cuáles eran sus mejores opciones de cara al futuro. “La posibilidad de compaginar fútbol y estudios en EEUU siempre estuvo sobre la mesa. Algunos compañeros míos ya habían tomado ese camino y me habían hablado muy bien de esa experiencia. Además, había aprovechado mi estancia en Marcet para estudiar inglés, así que el idioma no iba a ser un problema” .

Sebastián llegó a España en 2016. Procedía de Colombia y su experiencia en Barcelona marcó un antes y un después en su carrera deportiva y académica. “Recuerdo que en las primeras sesiones nada se me daba bien, pero los entrenadores en todo momento me recalcaban que esas dificultades eran parte del proceso y que tenía que seguir trabajando. Muchas son las cosas que me enseñaron desde el momento en que llegué. Cosas que no había aprendido en ninguna otra parte. Entendí que tenía que ser paciente y humilde, que en el fútbol no existen atajos ni opciones mágicas”.

“EN BARCELONA Entendí que en el fútbol no existen atajos”

El defensa colombiano progresó técnica y tácticamente. Encontró estabilidad en su juego y continuidad en su rendimiento. Unas mejoras que le permitieron optar a una beca deportiva en un ‘college’ estadounidense. “Mi formación futbolística fue clave y me acabó abriendo las puertas de muchas universidades americanas. Al final opté por el Iowa Lakes Community College. No solo porque me concedían una beca casi total, sino también porque estaba dentro de las diez mejores universidades de EEUU en lo que a fútbol se refiere”.

“Al estrenarme con los Lakers noté que mi formación futbolística estaba por encima de la mayoría de mis compañeros”, explica Sebastián, que juega de lateral pero también puede hacerlo de central.  “Aquí la temporada de competición es de agosto a diciembre. En ese semestre la concentración debe ser total y las sesiones de entrenamiento son diarias. Hay que entregarse al equipo, ya que la temporada es muy corta y altamente competitiva“.

Los años pasados en Barcelona son un dulce recuerdo para el lateral colombiano. “Me acuerdo de esa experiencia con mucho cariño. Entrenadores, compañeros, responsables de residencia, personal del comedor… Todo el mundo tenía una buena actitud y se encargaba de que no me faltara nada y estuviera a gusto. Fue una suerte poder estar en Marcet y competir al más alto nivel“.

 

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