Shirali Ibragimov, convocado por la Sub-21 de Turkmenistán tras un ejemplar proceso de adaptación a la cultura y al fútbol de España.

La llegada de Shirali Ibragimov a Barcelona no fue simple. “Al comienzo creía que no podía vivir en España. Me encontré de repente en otra cultura, con otro tipo de comida. Todo era distinto de Turkmenistán y yo sólo podía decir ‘hola’ y ‘gracias’ en castellano. Nada más”.

El extremo había llegado a Marcet a comienzos del curso para quedarse durante toda la temporada, pero se llegó a plantear su continuidad por las dificultades que suponía el proceso de adaptación. “Quería volver a casa, pero mis hermanos me convencieron para que me quedara en Barcelona, porque sabían que era el sitio correcto para desarrollarme como futbolista. Todo el mundo quiere jugar en España. Por eso he decidí quedarme aquí“.

Shirali no sólo aguantó, sino que dio un paso más y dejó de vivir con su tío en Barcelona para entrar en la residencia de la Academia de Alto Rendimiento. “[El director técnico] Carlos Rivero me dijo que tenía que estar con mis compañeros si quería adaptarme y aprender el español. En cuestión de pocos meses ya empecé a hablar bien el idioma y me quedé en Marcet durante dos años“.

Shirali Ibragimov durante un partido con la Academia de Alto Rendimiento Marcet.
Shirali Ibragimov durante un partido con la Academia de Alto Rendimiento Marcet.

Mientras se acostumbraba al nuevo contexto, Shirali también mejoraba con la pelota, como demuestra esta videoficha confeccionada por los analistas Marcet. “Antes de venir a Marcet no jugaba como ahora. Aquí me entrené dos veces al día y pude medirme ante rivales como Barça, Espanyol, Villarreal, Girona, Real Zaragoza. Eso me permitió acumular mucha experiencia y me hizo mejorar mucho. Marcet es un buen lugar para crecer”.

Tanto es así que Shirali recibió la llamada de la Sub-21 de Turkmenistán. Antes de sumarse al combinado nacional, el canterano Marcet viajará a Grecia, donde hará pruebas para varios equipos locales. Tras dejar la Academia de Alto Rendimiento, el extremo turkmeno también tuvo la posibilidad de entrenarse con equipos como Sabadell, Palamos y Burgos. A la espera de saber cuál será su próximo club, ahora se centra en su trabajo con la Selección, que en agosto viajará a Indonesia para un importante torneo de la Federación Asiática de Fútbol.

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