El ex futbolista, ahora representante de jugadores profesionales, asegura que “las prisas son malas consejeras”.

“En el fútbol, como en la vida, no existen atajos”. Este es el mensaje que Antonio Guerao, más conocido como Tonet, ha querido transmitir a los alumnos del Programa Profesional Marcet. El ex futbolista ejerce como representante de futbolistas en la agencia de Josep Maria Minguella, famosa por haber trabajado con jugadores como Maradona, Messi, Rivaldo o Stoichkov. Una experiencia que Tonet ha puesto a disposición de los alumnos Marcet, haciendo hincapié en la “paciencia” como elemento fundamental para poder triunfar.

“Las prisas son malas cosejeras”, ha comentado el agente, explicando que “las oportunidades siempre llegan, aunque a veces lo hacen cuando uno menos se lo espera”. Por eso es clave dar el 100% en cualquier ocasión, no solamente en los partidos. “Un jugador”, ha advertido Tonet, “puede ser notado simplemente por cómo se calienta antes de un encuentro”.

El ex jugador también ha querido subrayar la importancia de rodearse de personas de confianza: “Esto es lo que tiene que ser un representante. Pero la confianza nunca es inmediata, sino que cuesta tiempo ganársela. Por eso confiamos en nuestra madre, en nuestro padre o nuestro hermano. Porque les conocemos. Porque sabemos que se preocupan por nosotros. Y eso es precisamente lo que un representante tendría que hacer. Un agente ha de ser una ayuda, alguien que busca lo mejor para el futbolista incluso antes que su propio interés personal“.

“Un agente no siempre es
necesario. Lo que HACE FALTA
son personas de confianza”

Por esa razón, dice Tonet, un represenante no es necesario. “No os olvidéis nunca que un futbolista siempre hace su camino solo. Jugadores como Haaland, Pogba, Donnarumma o Mbappé no tienen agentes, porque tienen a otras personas de confianza a las que acudir. Los representantes pueden ser una ayuda, pero nunca pueden ser la solución. La solución sois vosotros, con vuestro entrenamimento y vuestros sacrificios”.

La confianza, sin embargo, tiene que ser mutua. “Yo me fijo en el futbolista, pero también en la persona, porque al final, cuando intento que un club lo fiche, me estoy arriesgando por él. Y para arriesgarme, necesito conocer al jugador, relacionarme con él durante cierto tiempo. Por eso, en ningún caso debéis confiar en agentes que os ofrecen soluciones fáciles sin conoceros de verdad. Muchos de ellos son simples piratas que piden dinero prometiendo algo a cambio, pero que al final solo buscan un retorno económico”.

 

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