Valeriy Valmeri, convocado por la Selección Sub-15 durante su segundo año en la Academia Marcet.

Valeriy Valmeri acaba de volver de la concentración de la Selección Sub-15 de Kazajistán. Ha sido su primera experiencia con el combinado nacional y el mediocentro no esconde su emoción: “Fue un orgullo vestir la camiseta de mi país. Llevo ese escudo en mi corazón. En el primer entrenamiento me puse muy nervioso, pero después entendí que para rendir tenía que tranquilizarme”.

El cambio de chip funcionó. Tras contemplar desde el banquillo como su equipo perdía contra Armenia, Valeriy se midió a Bielorrusia como titular. Y también como protagonista, ya que contribuyó con una asistencia al triunfo (4-1) que permitió a su equipo alzarse con este triangular. Una experiencia muy positiva para el mediocentro de 14 años, en su segunda temporada en la Academia Marcet.

“En Marcet los entrenadores SIEMPRE te explican lo que tienes que hacer, Te corrigen en todo momento”

“Un día, al salir del colegio, mi madre me llamó para comunicarme que la Selección me había convocado. Al principio no me lo podía creer”, recuerda Valeriy, que fue el único del combinado en acudir a la cita desde el extranjero. “Todos los demás seleccionados están jugando en mi país, pero yo decidí entrenarme en Barcelona para mejorar”.

“En España es distinto, porque siempre te piden que te entregues al 100%. En Marcet, por ejemplo, cuando haces alguna cosa mal, los entrenadores paran y te explican lo que tienes que hacer. Te corrigen en todo momento. Cada entrenamiento es muy difícil, porque te exige al máximo y te pone a prueba“.

Imagen de Valeriy Valmeriy en la página web de la Selección de Kazajistán.
Ficha de Valeriy Valmeriy en la página web de la Selección de Kazajistán.

Los desafíos son precisamente lo que le gusta a Valeriy. La competición es lo suyo. “Los partidos son lo que más me motiva. Este año he podido enfrentarme a canteras de Primera División como Villarreal, Levante o Girona. Tener la oportunidad de jugar contra rivales de este nivel es fundamental para mejorar”.

Valeriy dice que en Marcet fue donde aprendió a ocupar correctamente los espacios en el terreno de juego. “Ahora sé que tengo que moverme mucho para abrir líneas de pase. Eso es fundamental en el fútbol, pero yo no lo sabía antes de llegar a Barcelona. Si no hubiera venido a Marcet, no lo habría aprendido. Y tampoco habría aprendido que siempre hay que luchar hasta el final“.

 

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