Un gesto.
Un pacto.
Una revolución.

El signo OKKO es la señal que un niño le hace a su familia para pedir lo único que necesita para jugar libre: que le quieran igual si lo hace bien que si se equivoca.

OKEn el acierto

Mismo amor

KOEn el error
Una jugadora de Marcet realiza el signo OKKO con un pulgar arriba y otro abajo
El gesto que lo dice todo

Un pulgar arriba. Un pulgar abajo.

¿Estás listo para firmarlo?

Campo por campo.
Familia por familia.
País por país.

Marcet Pacto Familiar es el movimiento global que está cambiando la cultura del fútbol de formación. El Pacto Familiar no es un formulario ni un reglamento. Es un acuerdo vivo entre un jugador y las personas que le rodean.

Quiéreme en el OK y en el KO. En el gol y en el error. En la victoria y en la derrota.

Cinco pasos. Un mismo mensaje.

Cómo funciona el Pacto Familiar

El jugador inicia el gesto y la familia lo devuelve. Desde ese momento, el resultado deja de decidir lo verdaderamente importante.

El niño propone el pacto

Antes del partido, el jugador hace el signo OKKO a su padre o madre: un pulgar arriba y un pulgar abajo a la vez. No hace falta explicar nada. El gesto lo dice todo:

Quiéreme en el OK y en el KO. En el gol y en el error. En la victoria y en la derrota.

La familia responde

El padre o la madre devuelve el mismo signo desde la grada. En ese momento, el pacto está firmado. Sin palabras. Sin condiciones. Sin presión.

El jugador entra al campo sabiendo que, pase lo que pase, el amor de su familia no está en juego.

El pacto se extiende al campo

El OKKO no es solo con la familia. El jugador lo aplica a todo su entorno durante el partido: al compañero que falla, al rival que juega limpio, al árbitro que se equivoca, al entrenador que decide no alinearle.

El signo OKKO es una forma de entender el deporte y la vida: con respeto, con empatía, con grandeza.

El ecosistema se transforma

Clubes, academias, federaciones, entrenadores, árbitros y dirigentes se suman al movimiento. El signo OKKO se convierte en el lenguaje común de un fútbol formativo más sano, más humano y más justo para todos los niños y niñas del mundo.

El modelo que contagia

Cuando una familia vive el Pacto y lo comparte, se convierte en inspiración para otras. Así es como los cambios culturales reales suceden: no por obligación, sino por contagio. No desde arriba, sino desde dentro.

Cada familia que firma el Pacto OKKO es una semilla. Marcet pone el terreno, la comunidad hace crecer el movimiento.

Un pulgar arriba. Un pulgar abajo.

El gesto más pequeño que puede hacer el fútbol más grande.

Evidencia científica de su eficacia

La ciencia detrás de un gesto sencillo

El estudio analiza el Pacto Familiar desde la psicología del deporte, la pedagogía y la sociología, con más de 30 investigaciones científicas revisadas por pares.

Ámbito
Psicología, pedagogía y sociología
Contexto
Fútbol de formación, de 6 a 18 años
Documento
13 páginas, disponible en PDF